15 junio 2019

Vivir sin esfuerzo

Respirar es vivir. Amar es vivir. Latir es vivir. Pensar es vivir. Pero todo, sin esfuerzo. Así de total y de sencillo.

Hacer lo que te gusta es también vivir y gozar de la vida. Caminar es vivir. No es llegar a la meta, es disfrutar del camino, del paisaje y de la convivencia.






Voy descubriendo que lo natural y lo sencillo me atrae y me transforma. Cada vez más simple. Me voy "descomplicando". Casi no distingo entre lo esencial y lo accesorio. Desde mi todo es importante, porque todo es yo.

Cuanto más espontáneo es todo, mejor me siento. Estar arriba, en mi taller, o abajo, en la cocina, ¿qué más da si estoy a gusto y soy feliz? Con música o en silencio, voy aprendiendo a estar conmigo.




Cuando salgo al jardín o voy al campo, siento las plantas crecer. Ellas no hacen ruido, hacen lo que tienen que hacer, sin prisa, sin esfuerzo. Preparan lo mejor de sí hacia lo alto, hacia la luz, y abren algo nuevo, su flor. 
Cada una distinta, sin compararse con otra, sin quejas, sin preguntas.








Y no se preocupan de las estaciones. Si tienen que dar fruto, cuando llega el momento, después de la flor, lo dan, y lo ofrecen sin mirar a quien, sin preguntar para qué.








Hace algún tiempo que no cuelgo en mi Blog, que trabajo sin subir lo que hago, que ni siquiera me esfuerzo en vivir, porque no es necesario para ser, para vivir, para sentir y gozar la vida.








No se puede ser ni tener más que a uno mismo. No hay que perder el tiempo en buscarse porque uno no se ha perdido ni está perdido. Con la única persona con la que quiero ir es conmigo y me encuentro muy bien acompañada, porque todos y todo va conmigo.






Hoy dejo este tapiz con casas variadas, en torno a una plaza de hexágonos que nacen de una estrella. Cualquier forma es posible y diferente si uno descubre la armonía. 
No hay relojes, el tiempo no existe. Solo hay formas y colores, y la luz en todo.
Un abrazo,
Ángela

12 abril 2019

La vida es este instante






La vida es vuelo. Volamos para conocer.

La imaginación es la mariposa de los sueños. Nos lleva por los aires a otras tierras y otros mundos.











Lo desconocido, tienta y enamora. 
Alguna vez viajamos para ver y disfrutar.









Cuando llegamos al país que imaginamos, nos resulta distinto. Más pequeño, menos ideal, no tiene el encanto, el color y la luz que antes de llegar nos fascinaban.





Hacemos fotos. Compramos recuerdos. Y ... tenemos que volver.

Y de regreso, volvemos a hilvanar la imaginación, con los recuerdos y los sueños de los viajes vividos , por si en algún momento tenemos la fortuna de emprender otro vuelo.



Lo mejor de París, de Italia, del extraño rincón del volcán, de la nube y su sombra sobre el azul del mar, de la arena del desierto y la hilera de camellos, de las noches al raso, viendo pasar estrellas, la cascada de aquel lugar único, y aquel amanecer del mundo desde la arena negra de la playa, en la isla perdida del fin del mundo, donde nos quisimos.







Los recuerdos también hacen volar. ¡Es otra forma! 
¡No quiero perder nada!

Todo lo llevo en mi bolso. El universo y los sueños van conmigo.






Y vosotros, ¡qué alegría! 
¡¡¡No sé si cabrá algo más, hoy, en este bolso!!!

Con cariño, Ángela.




20 marzo 2019

El buho y los colores.
















Una bolsa patch, para mis partituras del coro.
🎼🎶🎶😘

20 febrero 2019

De ayer a hoy


Casi todo está hecho, cuando abro los ojos cada día.
El sol está en su sitio, el perfume en el aire, el azul en el cielo, los trinos en las aves, el cariño en los míos. 












Poco puedo yo hacer, tal vez colgar mis sueños como adornos de la fiesta, o mi sonrisa agradecida por todo lo que encuentro y la mano tendida al que camina a mi ritmo y coincido en las redes y en los gustos.












No somos el que fuimos ayer. Pero gracias a que fuimos ayer, descubrimos lo que aprendimos y lo que hoy somos.
Los oficios de todos son quehaceres humanos.












No tengo que buscar en la memoria, para darle hoy oficio a mis manos sencillas. 
Y cuando al fin, me siento en el taller, los colores, las telas, los hilos, los diseños, van encajando en la memoria y en la realidad. 
La belleza y la vida se combinan y, casi sin quererlo ¡Todo encaja!
Abrazos
Ángela

16 diciembre 2018

El mejor regalo...la vida.















Desde aquí amigas y amigos, os deseo que disfrutéis del amor, de la armonía, y de la paz.
Que todo lo bueno y abundante esté presente en vosotros cada día.










Recibid de mí, la calidez de un abrazo sincero, cariñoso, cercano, sin tiempo...

Ángela.

25 noviembre 2018

El poeta, el arte, el amor...




































El poeta, hombre o mujer, no siempre escribe. 

El poeta, a veces no tiene "tiempo" de escribir.

El poeta, que de verdad sueña, es capaz de mezclar los colores, de esculpir la alegría, de cantar mientras trabaja y gritar a la montaña.

Sabe tejer historias, coger al vuelo las hojas con mil fuegos del otoño, y levantar el mar para hilvanar su azul lleno de vida.

El poeta arroja otra luz en los atardeceres, espoleando las rutinas, se hace preguntas como versos, alegría con latidos de humanidad para los ojos.

El poeta con su corazón en bandolera marcha al universo cuando se le antoja beber en las estrellas, y escapa del agobio del trabajo, descansa mientras piensa y su imaginación dialoga con el ave, con la mascota y la luna, con la piedra y el árbol, con la sombra y el alba.

El poeta no tiene siempre que hacer versos, sino lo que le gusta. Y quien se acerca no sabe si es real lo que contempla, salido de las manos mágicas, tal vez virtuales, de un poeta, hombre o mujer.


El poeta, el arte, el amor, la música, no saben de estaciones.

Tampoco nuestras etapas lo saben, que tienen metas cada vez más profundas, gozos cada vez más sencillos, energías cada vez más contagiosas.































































Aquí os muestro el quilt acolchado y terminado.

04 noviembre 2018

Para mi hijo

No hay nada más. Lo es todo. Siempre. Cada instante.

Más allá de sus fuerzas. De sus posibilidades. De todo.

Un hijo...un mundo. ¿Qué digo un mundo? El universo.

Unos ojos que te siguen. Un nombre, pura melodía.

Un huracán, un torbellino que llega y que te abraza.

Un ser que te besa, y el mundo se ilumina y se detiene.

Después, ¿de qué no es capaz una madre, por su hijo?

Se recuerda todo y se olvida todo, al mismo tiempo.

¿Importa que sea otoño, primavera,  llueva o salga el sol?

Me derretía cuando contaba los años con sus dedos,

y cantaba con saltos en su cama.

O iba apagando velas mágicas, que de nuevo se encendían...

Y el sobresalto inquieto de su voz, al decir que tiene novia.



Pasaron los sustos de la fiebre, las carreras a la clínica,


las caídas de la bici o el golpe con el coche. Aprender. Vivir.

Vivir es un gozo con riesgo. Y amar y encontrar el por qué.

Desde el momento que sale por la puerta,

se lleva mi corazón a la intemperie, hasta su vuelta.

Al levantarse, para ir a trabajar: ¿hace frío mamá?

Y tengo que saber si llueve o nieva, aunque esté en la cama.

Sin vivir, cuando la noche se alarga,  me besa y sonríe,

y  sin pedir explicaciones me dice :"ya he llegado".

Al autor de la vida y al ángel que lo guía, 

les pido que me suplan,

allá por donde vayan, sus pasos y sus sueños,

porque ellos pueden verlo y yo se los confío.



Me agradece las comidas y postres, porque son especiales.

No sé que inventar, para hacerle feliz, y se me ocurre

desde el patchwork, que las noches existen y tal vez

podría hacerle algo infinito y cálido, una colcha pensé,

con una gran mandala, como tantas que de niño pintó,

simbólica y alegre,"la rueda de la vida",

la vida en desarrollo, el amor progresivo,

que comienza en un punto pero nunca se sabe cuando acaba,

que se pierda en la bruma, en la niebla o en la luz deslumbrante

del infinito y más allá, donde terminan todos los caminos,

en un final cálido, agradecido, donde podamos encontrarnos.

Quedarán para siempre, con puntadas escondidas,

el recuerdo y el cariño de una madre hacia su hijo,

en el silencio elocuente del corazón,

y el lejano titilar de una estrella que sigue velando

por su felicidad, y por que se hagan realidad todos sus sueños.

Te quiero.

03 octubre 2018

Otro amanecer...

Después del verano, afortunadamente no he cambiado, y aunque vuelvo renovada, soy yo misma, la de ayer, la de siempre.










Iba a guardar la energía y los recuerdos de mis pasos por los caminos nuevos que he pasado, y por los bosques que me han enriquecido y, resulta que tengo llenos los cajones, con tareas incompletas o atrasadas y la memoria de wasaps y mails de amigos, que  impulsaron mis pies, con su amor y cercanía.

















Con unas cosas y otras, antiguas unas, nuevas otras, soy como soy y estoy aquí y ahora, para vivir y emprender cada mañana la aventura apasionante de ser y de crecer.







He descubierto a cielo abierto, que la Naturaleza ayuda, que el sol aparece después de cada noche, y que la brisa o la lluvia, -a veces tormentosa- son compañeras de camino. Nada nos puede herir, ni el viento huracanado, ni siquiera las lenguas aceradas, ni las opiniones o gestos que cortan o distraen de lo que somos o pensamos. Solo pueden herir o entorpecer, si les abrimos la puerta de la casa.





Al amanecer de esta nueva etapa, con esa transparencia que el cielo nos regala, quiero ver, sentir, gozar de toda la belleza que está ahí y me rodea. Es tanta...que no quiero perder, ni un segundo de la vida que me queda.











Desconozco muchas cosas, pero lo poco que conozco, en la montaña o en la ciudad, en el campo o en los amigos, ha tardado siglos para estar ahí, para ofrecerse en todo su esplendor a la vista de todos y que yo, al descubrirlo, pudiera saciar mi sed...






Una muestra del gozo de viajar, estaba cerca o tal vez lejos, porque todo es relativo, me refiero a la Selva de Irati, en la alta Navarra y sur de Francia. He sentido vibrar el alma, sin palabras, contemplando absorta la honda paz verde que entra por los ojos, y la luz que juega entre las hojas de las ramas inmensas en las hayas centenarias.

Nunca una alfombra me produjo al pisarla tal contraste de suavidad, aromas y sonidos. 








Quiero seguir con mis puntadas, en el patchwork, uniendo telas, recuerdos y cantando, por si logro acercar con mis ideas, algo de lo que siento y vivo.


Pd. Os muestro dos bolsos iguales y distintos...policromía del otoño.








                                                               

                                                                   

                                               Hasta la próxima.
                                               Un abrazo.