27 agosto 2019

Atrapada por la paz...


...soy.

Vivo. Respiro. Solo soy. Sin lucha. Una con todos. Consciente. Sin oposición. Soy amor y lo siento. Sin comparación, con nada ni con nadie. Una total, viva y por lo que vivir.

No quiero ir más allá. Vivir así es disfrutar. Estar en paz conmigo y con todos. Es tenerlo todo. Y ser capaz de compartirlo. Infinitamente rica aunque todo lo haya recibido. Nada me importa el tiempo. Nada envidio. Mi corazón palpita con el universo. Su latido es un instante, suave y poderoso.

Asumo el dolor de los incendios y tengo la fuerza del agua que pueden utilizar para apagarlos; estoy con los atormentados por el humo, los que huyen, para intentar salvarse y estoy en las alas de las aves, los animales atrapados, los indígenas expulsados del paraíso donde vivían ayer y nadie socorre, porque no eran conocidos, pero formaban parte del planeta y eran y son humanos, como yo, con un horizonte en llamas, en una selva reducida al carbón.




Este es hoy mi sentir. Me quedo aquí, presionando con fuerza hasta que, con los medios existentes, lleven el agua, limpien el aire, y sin intereses, dejen vivir a quien solo quiere ser, según su naturaleza, en la Naturaleza.

06 agosto 2019

El color de la vida





Con el calor,  apenas he podido dar unas pinceladas de color a mis trabajos de patchwork....



















Me siguen encantando las flores, que voy regando, gota a gota, puntada a puntada, verso a verso.












Para ciertos recuerdos tengo un álbum de agua, que me gusta mirar de vez en cuando, porque me refresca...y es que las ideas, el sentir, no se han evaporado, bebo 2 litros diarios de agua y me alimento mayoritariamente de fruta y verduras...






¿Y qué proyectos son estos?

Ni yo lo sé. Principio quieren las cosas...La vida me va llevando.

Los artistas encuentran un atractivo especial en juntar los colores de siempre y dejar que la gente contemple o interprete la belleza con otra luz.

Aquí os dejo algo del colorido de mi vida.

Os deseo felices días.
Un abrazo.

15 junio 2019

Vivir sin esfuerzo

Respirar es vivir. Amar es vivir. Latir es vivir. Pensar es vivir. Pero todo, sin esfuerzo. Así de total y de sencillo.

Hacer lo que te gusta es también vivir y gozar de la vida. Caminar es vivir. No es llegar a la meta, es disfrutar del camino, del paisaje y de la convivencia.






Voy descubriendo que lo natural y lo sencillo me atrae y me transforma. Cada vez más simple. Me voy "descomplicando". Casi no distingo entre lo esencial y lo accesorio. Desde mi todo es importante, porque todo es yo.

Cuanto más espontáneo es todo, mejor me siento. Estar arriba, en mi taller, o abajo, en la cocina, ¿qué más da si estoy a gusto y soy feliz? Con música o en silencio, voy aprendiendo a estar conmigo.




Cuando salgo al jardín o voy al campo, siento las plantas crecer. Ellas no hacen ruido, hacen lo que tienen que hacer, sin prisa, sin esfuerzo. Preparan lo mejor de sí hacia lo alto, hacia la luz, y abren algo nuevo, su flor. 
Cada una distinta, sin compararse con otra, sin quejas, sin preguntas.








Y no se preocupan de las estaciones. Si tienen que dar fruto, cuando llega el momento, después de la flor, lo dan, y lo ofrecen sin mirar a quien, sin preguntar para qué.








Hace algún tiempo que no cuelgo en mi Blog, que trabajo sin subir lo que hago, que ni siquiera me esfuerzo en vivir, porque no es necesario para ser, para vivir, para sentir y gozar la vida.








No se puede ser ni tener más que a uno mismo. No hay que perder el tiempo en buscarse porque uno no se ha perdido ni está perdido. Con la única persona con la que quiero ir es conmigo y me encuentro muy bien acompañada, porque todos y todo va conmigo.






Hoy dejo este tapiz con casas variadas, en torno a una plaza de hexágonos que nacen de una estrella. Cualquier forma es posible y diferente si uno descubre la armonía. 
No hay relojes, el tiempo no existe. Solo hay formas y colores, y la luz en todo.
Un abrazo,
Ángela

12 abril 2019

La vida es este instante






La vida es vuelo. Volamos para conocer.

La imaginación es la mariposa de los sueños. Nos lleva por los aires a otras tierras y otros mundos.











Lo desconocido, tienta y enamora. 
Alguna vez viajamos para ver y disfrutar.









Cuando llegamos al país que imaginamos, nos resulta distinto. Más pequeño, menos ideal, no tiene el encanto, el color y la luz que antes de llegar nos fascinaban.





Hacemos fotos. Compramos recuerdos. Y ... tenemos que volver.

Y de regreso, volvemos a hilvanar la imaginación, con los recuerdos y los sueños de los viajes vividos , por si en algún momento tenemos la fortuna de emprender otro vuelo.



Lo mejor de París, de Italia, del extraño rincón del volcán, de la nube y su sombra sobre el azul del mar, de la arena del desierto y la hilera de camellos, de las noches al raso, viendo pasar estrellas, la cascada de aquel lugar único, y aquel amanecer del mundo desde la arena negra de la playa, en la isla perdida del fin del mundo, donde nos quisimos.







Los recuerdos también hacen volar. ¡Es otra forma! 
¡No quiero perder nada!

Todo lo llevo en mi bolso. El universo y los sueños van conmigo.






Y vosotros, ¡qué alegría! 
¡¡¡No sé si cabrá algo más, hoy, en este bolso!!!

Con cariño, Ángela.




20 marzo 2019

El buho y los colores.
















Una bolsa patch, para mis partituras del coro.
🎼🎶🎶😘

20 febrero 2019

De ayer a hoy


Casi todo está hecho, cuando abro los ojos cada día.
El sol está en su sitio, el perfume en el aire, el azul en el cielo, los trinos en las aves, el cariño en los míos. 












Poco puedo yo hacer, tal vez colgar mis sueños como adornos de la fiesta, o mi sonrisa agradecida por todo lo que encuentro y la mano tendida al que camina a mi ritmo y coincido en las redes y en los gustos.












No somos el que fuimos ayer. Pero gracias a que fuimos ayer, descubrimos lo que aprendimos y lo que hoy somos.
Los oficios de todos son quehaceres humanos.












No tengo que buscar en la memoria, para darle hoy oficio a mis manos sencillas. 
Y cuando al fin, me siento en el taller, los colores, las telas, los hilos, los diseños, van encajando en la memoria y en la realidad. 
La belleza y la vida se combinan y, casi sin quererlo ¡Todo encaja!
Abrazos
Ángela

16 diciembre 2018

El mejor regalo...la vida.















Desde aquí amigas y amigos, os deseo que disfrutéis del amor, de la armonía, y de la paz.
Que todo lo bueno y abundante esté presente en vosotros cada día.










Recibid de mí, la calidez de un abrazo sincero, cariñoso, cercano, sin tiempo...

Ángela.

25 noviembre 2018

El poeta, el arte, el amor...




































El poeta, hombre o mujer, no siempre escribe. 

El poeta, a veces no tiene "tiempo" de escribir.

El poeta, que de verdad sueña, es capaz de mezclar los colores, de esculpir la alegría, de cantar mientras trabaja y gritar a la montaña.

Sabe tejer historias, coger al vuelo las hojas con mil fuegos del otoño, y levantar el mar para hilvanar su azul lleno de vida.

El poeta arroja otra luz en los atardeceres, espoleando las rutinas, se hace preguntas como versos, alegría con latidos de humanidad para los ojos.

El poeta con su corazón en bandolera marcha al universo cuando se le antoja beber en las estrellas, y escapa del agobio del trabajo, descansa mientras piensa y su imaginación dialoga con el ave, con la mascota y la luna, con la piedra y el árbol, con la sombra y el alba.

El poeta no tiene siempre que hacer versos, sino lo que le gusta. Y quien se acerca no sabe si es real lo que contempla, salido de las manos mágicas, tal vez virtuales, de un poeta, hombre o mujer.


El poeta, el arte, el amor, la música, no saben de estaciones.

Tampoco nuestras etapas lo saben, que tienen metas cada vez más profundas, gozos cada vez más sencillos, energías cada vez más contagiosas.































































Aquí os muestro el quilt acolchado y terminado.