Mostrando entradas con la etiqueta Tapiz de Sumbonnet. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tapiz de Sumbonnet. Mostrar todas las entradas

16 noviembre 2014

...en Pamplona!

Alimentar la fantasía de los niños y dejar que jueguen es parte del aprendizaje. Hay que meterse en ese juego, ir por delante y dejarles libres. En el juego son ellos mismos –espontáneos- quienes se organizan.


 La vida es un juego y una aventura, cada día. También para los adultos. “Yo he crecido a mi pesar”,-dijo el pensador vasco- y sigue siendo verdad. Pero eso, también es un descubrimiento. 


A los niños lo que le gusta, además del juego, son las excursiones. Les propuse una aventura a un lugar lejano, donde podían encontrarse con desconocidos.
Sólo había un problema: yo no podía ir con ellos, porque tenía un compromiso.



Así que lo arreglamos… cargaron sus mochilas y… se fueron a la Exposición Nacional de Patchwork a Pamplona.

Sé que allí se han encontrado como en casa porque en todos los lugares hay gente encantadora, también en esto de la aguja y las telas.
Tienen que aprender que no les secuestran porque alguien les mire. Tienen que vencer el natural pudor de los artistas.
 

Dejar que vuelen libres y encuentren la expresividad en la sencillez y la normalidad .
Pero..¡¡¡ya les echo de menos!!! Estoy deseando tenerlos conmigo. Descubro, que el arte, no está reñido con los sentimientos.

Un beso a todas y todos.

08 junio 2014

Fantasías




Se contagia vitalidad, se multiplica...

Las estaciones son formas que la naturaleza utiliza para hablar. Las noches y los días son distintos abrazos de la vida, o pausas entre distintas expresiones de afecto y de vitalidad.
Los niños lo llenan todo, siempre, incluso cuando descansan. Despiertan sonrisas, ternura, raudales de mimos y cariño. Imprevisibles siempre. Milagros de alegría en pupilas que acarician cuando miran.




Sonrisas que nos hacen estar vivos, porque contagian y no nos dejan marchitar. El alma de los niños vuela o revolotea como las mariposas, como los sueños y anima a salir a su encuentro, dejando la monotonía.
Con ellos descubrimos el manantial infinito de la luz.
Nos descubren el más allá que nos regala cada día lo mejor.




Tuve el privilegio, de estar en contacto con los chicos, todos los años hasta el mes de junio, toda mi carrera. Una experiencia impagable, una deuda por cuanto me dieron siempre más que lo que yo pude ofrecerles.

Cuando se iban, me anunciaban la llegada del verano. Cuando volvían comenzaba no sólo el curso, volvían las risas, las preguntas, como si volviera a renacer la primavera.



Traigo todo esto en unas escenas de patchwork, porque llegan los meses del verano, aquí en España, y os tengo  que dejar.
Voy a acolchar y a rematar estos esbozos. Algo fantástico se me ocurrirá seguro, me voy con niños y en ellos la fantasía manda. Lo hago encantada y reecuerdo la copla: “sentaita en la escalera/ esperando el porvenir/ y el porvenir que no llega…”.

¡Mejor salir a buscarlo! ¡Queda mucho por hacer! ¡Tengo el verano por delante!
Envuelta en soles y colores, intentaré atar el porvenir de estas criaturas que no sé adonde me llevarán.


Os doy las gracias a todas y todos los que con vuestras afectuosas palabras habeis enriquecido mi espacio, y gracias también a los que el Blog me dice que pasais por aquí en silencio.


Estaré con tod@s y cada un@, porque nada es capaz de separarnos. Y si alguien, mientras tanto,os pregunta por mi… decirle simplemente la verdad: “Ángela pasa el verano,
con la prole singular de Reiko Kato”
Sed felices.

10 mayo 2012

Abril


Las nubes, el agua, y la vida que traen siempre… son un regalo. Se necesitan más cuando  no llegan. Cuando se toman vacaciones sin darnos un respiro solemos estar más pendientes del cielo. La naturaleza necesita agua para saciar la sed, para que llegue la primavera, para llenar los estanques, para poder respirar. El cielo plomizo anuncia que la mano del tiempo ha traído cambios, se acerca la borrasca y  los dedos del viento, sutiles, nos traen la lluvia, la frescura y el aroma de la tierra mojada. Es el momento de sacar el paraguas y disfrutar de un paseo.
Quienes estamos a cubierto, dando puntadas a la vida, intentamos imitar a la naturaleza, y soñamos, imaginamos, disfrutamos con la poesía que el alma y la sensibilidad guarda en la memoria. Poco a poco logramos reunir el puzle de un mes tan bello como el de Abril.

En todo momento, disfrutamos los meses, los días, las horas, entre puntadas  y amigos, porque las hojas del calendario siempre nos traen algo nuevo. Y con vuestros comentarios se llenan de ilusión  los meses y la vida. Gracias por ellos.