19 marzo 2015

Dos noticias

La primera, he superado la barrera de los 700 seguidores. Hay personas muy buenas por el mundo. Gracias a Internet, sin conocernos, somos una comunidad maravillosa de gente entusiasta que compartimos, además de la vida, muchos gustos. Tenemos el capricho de la perfección o el afán de la belleza danzando en nuestro ser.








Es posible que, sin quererlo, esas vivencias se contagien. Seguro que vamos sembrando, sin intentarlo, con nuestros pensamientos, nuestras manos, nuestras obras, nuestras ilusiones, y nuestra proverbial locuacidad, un mundo de colores. Un mundo de amistad, de relación y de paz en el que se puede vivir sin competir, sin excluir y compartiendo.



A la segunda noticia nos acercamos sin poner nada de nuestra parte. Mejor dicho, mientras la mitad del mundo nos acercamos a ella, la otra mitad se va alejando. Así es.
Aquí en España, estamos ya en primavera. Todo es luz. La naturaleza nos regala toda la belleza de forma rebosante. El aire basta para respirar alegría. La belleza en sí misma no se ve. Los ojos contemplan un espectáculo indescriptible.
La belleza, como el amor, es... antigregaria, y aunque es infinita, es singular e intransferible, o indecible. El sentirla nos cambia, nos altera, nos despierta.


Somos únicos. Imagen perfecta de la vida. Somos algo en alguien, por alguien y para alguien. La admiración se capta en los ojos, en la sonrisa, en la cámara secreta del alma, que refleja la mirada de quien nos mira.
Hoy os dejo algo de eso, en flor, para un proyecto. Pequeños bloquecitos con 166 piezas diminutas, hechas a puntada escondida.
Todo mi agradecimiento a las y los seguidores. Me alegra teneros aquí.
Un beso. Disfrutad la vida.