14 febrero 2013

Le Quilt Mystère de Yoko Saito nº 6

Menos mal que la perfección es una meta.

Quienes vamos a pie y  paso a paso  por los caminos  de la aguja y de la tela, del equilibrio y el arte, descubrimos  en el agua o los espejos, que seguimos teniendo rostro humano.




Cuando compartimos, desde la última fila, las magistrales clases de la élite del patchwork, como si coronáramos esas montañas  de los 8 miles, intuimos que el paisaje que se puede  descubrir desde ahí arriba es deslumbrante.

 Este último  reto de  Yoko Saito es impresionant. Su sexto y último bloque. Ha sido también empeñativo y trabajoso, pero merece la pena. 
Aún no está terminado el Quilt. Falta unirlo con los otros y luego acolcharlo y cantar el último estribillo.  No sé si allá  donde nace el Sol, se dice así. Pero ya voy leyendo entre líneas. Y me suena bien.


No sé de donde he sacado las fuerzas para llegar hasta aquí.  “¿Por qué acequia escondida, agua, vienes hasta mi?”, se asombraba el poeta.  ¿Cómo no voy a asombrarme yo, si he llegado hasta aquí y aunque aprendiendo, estoy contenta? ¿Será por la Utopía?¿Será por mis amigas  que recorrieron conmigo la aventura cada martes?


Felicidades a todas y a todos. Es 14 de febrero. Mañana será fiesta también, y al otro y al siguiente porque el amor es cada dia nuevo. 
Vamos disfrutando del camino. 
Un abrazo y gracias por estar ahí y acercaros a saludarme.