24 mayo 2015

Lo mejor va contigo.

La vivienda es un derecho de todo ciudadano. Vivir bajo techo debería ser asequible a todos en cada rincón del planeta. Pero cuando vamos de acá para allá, en busca del descanso en las vacaciones, hay que buscar agencias y lugares que nos dejen un cobijo.


En España estamos batiendo records de turismo. 
Como mi gente amiga -según dice- casi no tiene tiempo de buscar, se me ha ocurrido una forma al alcance de todos los bolsillos... una tira de casas para sentiros a gusto allá donde vuestra imaginación os lleve.

Desplegada, podrá ser un bandó para las cortinas cuando esté terminada. Son muchas piezas minúsculas, todas a puntada escondida.
El arte es como la vida pero no es la vida. Todo está en la mente. El inconsciente colectivo quizás lo llevamos todos y... cada uno lo hace realidad a su manera. En todo caso la vida, la belleza, el amor y el hogar, es personal, único y nunca gregario, ni masificado. También en vacaciones. Aunque yo estoy por la aventura.
Todo es un largo camino, como la tierra, como la vida. De vez en cuando adultos, jóvenes y niños necesitan descubrir nuevos horizontes, ver caras nuevas y tal vez encontrar nuevos amigos. 
Eso no es tan fácil como mover la silla, igual que en el hogar del principito y poder disfrutar de un nuevo amanecer o de una puesta de sol, una copa, escuchar una melodía, dejarse ir en un baile o mantener una conversación en otro idioma...porque lo mejor va contigo.

Si vais de crucero, la inmensidad está más cerca... flotando, podréis disfrutar de la indecible sensación de estar envueltos en la caricia de unas inigualables sábanas de azul y cielo. La vida bullendo a vuestros pies y las estrellas velando vuestras noches mientras la brisa invisible acaricia vuestro rostro.


Me ha encantado saber que hay un árbol de cuarenta flores y cuarenta frutos diferentes.Esas flores y esas drupas, son la prueba de que todo lo distinto puede convivir, embellecer y ser útil. Como nosotros, como la amistad, como el mundo.
Os deseo un feliz verano y allá donde os encontréis, con vosotros va mi aprecio y mi cariño. 
Hasta la vuelta.

04 mayo 2015

No todo es coser...

También hay que cantar y no olvidarse de vivir. Respirar y convivir.
Que nada agobie... ni trabajo, ni familia. Nada. Ni a nosotras, ni a los nuestros. Libres siempre, para ser felices.

Hacer lo que a uno le gusta, no es estar ausente de todo. Hay que saber cuándo hacer un alto. Sensibilidad es ver cuándo unos ojos te miran y piden que les escuches. La confianza es tan hermosa que nadie interrumpe si entra y se sienta y habla cuando estás haciendo algo.

Hoy, quiero subir un post sin tener que mostrar, más que a mí misma.
Lo poco o lo mucho que haya hecho, como todo, es relativo. El Patchwork también. 
En ocasiones hay que retirarse un poco para mirar un cuadro, para ver dentro de uno mismo. La vida es lo que importa, y cada uno es lo primero.

Celebrar la dicha de estar vivo. Acariciar a los demás con alma y pensamiento. Dejar que sientan que estamos ahí, y nos besen como en el día de la madre, como cada día.
Valemos no por lo que hacemos o cómo lo hacemos, sino por lo que somos. 
Y por lo que somos solos y en compañía; en la familia, en la sociedad, en el mundo. También en el trabajo, en el grupo de amigos y seguidores, en Internet y en todo lo que somos capaces de compartir. 
Soy yo, y soy todos. Abierta a todo sin estar atada. Mi belleza no es hacer... ni es estar sola. Sino aprender.

Un suspiro del aire, una nota en el humano Coro, el movimiento de una hoja en el ventalle que acaricia las copas de los árboles, o el aleteo de una madre que vuelve con el cebo para los que esperan en el nido...son formas de belleza.

Un respiro no programado, ayuda a comprender que la alegría no es esfuerzo, sino disfrutar de la armonía que nos trae cada día el universo.
Y llega para todos, cada mañana, con la luz.
Un beso a cada uno...con mis manos vacías.
Ángela