01 septiembre 2015

Regalar alegría

Han pasado muchas cosas. No volvemos igual que nos fuimos. ¿Vuelta a la normalidad? Es posible, porque la vida sigue. Las estaciones cambian.













Lo que antes era un prometedor inicio, ha fructificado. Nada es lo mismo, porque venimos con más energía, y una mochila llena de sonrisas y recuerdos.
























La belleza no vuelve ahora con más fuerza, porque no se fue nunca. En los días de silencio se ha llenado de música.








Es hora de compartir algunas cosas, sobre todo aquello que pudo hacer feliz y nos devolvió la sonrisa impagable de los niños.







Pensamos algo para hacerlos felices, y no imaginábamos que su alegría y asombro serían también la causa de nuestra felicidad.
¡Qué misterio envuelve cada momento de la vida!



Al final es verdad que se tiene lo que se ama, porque sólo se tiene lo que se da.




















Se pensó en los demás...en cada uno, de forma personal y con cariño. Y se multiplicó con sus sonrisas y admiración, y volvió con la música de siempre, o la nueva, de la sangre y la familia.


Un brillante rédito que reflejan los ojos de los más pequeños.













El abrazo y el acompañamiento inseparable de la muñeca o el muñeco es la cálida forma de expresarse... que durará mucho más tiempo, y más verdad y más sincero, que un simple "gracias". No todo se paga, ni tiene por qué cuando se puede ver hecho realidad.







Aquí estoy, amigas y amigos, de nuevo. Saludo a todos y cada uno. Me alegra encontraros. Espero que hayáis sido felices. Nos seguiremos viendo, si así lo deseáis.
Un beso.