11 noviembre 2010

PARA TU CUMPLE, MORA

 Se cuenta que una vez el gran Jefecan convocó a todos los perros, porque había llegado una solicitud un tanto rara: una familia humana necesitaba la amistad de un pequeño amigocan. Como todos eran muy buenos y fieles y juguetones amigos, no sabía a quién mandar. Solicitaba que quienes estuvieran interesados en ser su amigo, se reunieran para que viéndolos, pudieran elegir a quien lograra cautivar su corazón. La única condición era que los que se presentaran, o el que se presentara, si era elegido, tenía que aceptar, y dejar muy alto el pabellón, pues seguro que desde ese momento, los humanos seguramente, ya no tendrían ojos para otros perros. El elegido, aunque tuviera ocasión, ya no podría recuperar la libertad. Y tendría que dedicar su vida a hacer felices a todos y cada uno de aquellos con los que convivía, incluidos los más pequeños, y también a los más mayores que suelen ser un poco cascarrabias. Se presentaron tantos tantos, que aún muy juntos se desbordó la plaza.