17 noviembre 2010

APRENDIENDO LA LECCIÓN






A ver, por favor, un momento. Si seguís hablando no puedo hacer lo que tengo que hacer. Mañana tenemos una reunión, y tengo que prepararme. Sabéis que no me gusta dejar cabos sueltos. Los detalles son muy importantes.

16 noviembre 2010









Podías quitar la tele. Lo de los controladores no me importa nada, porque no voy a viajar. Por lo menos baja el volumen, que no puedo concentrarme.

15 noviembre 2010








Venga, así, pero no subas la voz. Estoy ahora en lo más emocionante.

14 noviembre 2010






¡Qué bueno!
¡Ya casi me lo sé! Luego me lo preguntas. Tengo que causar buena impresión a Oly y sus amigos. Además de guapa, quiero parecer inteligente. ¡Es que lo soy! Tampoco es cuestión de aparentar, que luego todo se descubre. ¡Como la princesa del pueblo!.

13 noviembre 2010







No sabía que en los libros hubiera cosas tan interesantes. Y encima con imágenes. Esas ilustraciones son todo un resumen. ¡Qué guay!

12 noviembre 2010






Oye esos tochos tan gordos, que estáis leyendo, ¿son también bonitos? ¿Cómo no me lo habías dicho antes? Me paso la mañana en el regazo, mientras José Manuel escribe, pero no me había dicho que podía leerlo. ¡Qué bueno!

11 noviembre 2010

PARA TU CUMPLE, MORA

 Se cuenta que una vez el gran Jefecan convocó a todos los perros, porque había llegado una solicitud un tanto rara: una familia humana necesitaba la amistad de un pequeño amigocan. Como todos eran muy buenos y fieles y juguetones amigos, no sabía a quién mandar. Solicitaba que quienes estuvieran interesados en ser su amigo, se reunieran para que viéndolos, pudieran elegir a quien lograra cautivar su corazón. La única condición era que los que se presentaran, o el que se presentara, si era elegido, tenía que aceptar, y dejar muy alto el pabellón, pues seguro que desde ese momento, los humanos seguramente, ya no tendrían ojos para otros perros. El elegido, aunque tuviera ocasión, ya no podría recuperar la libertad. Y tendría que dedicar su vida a hacer felices a todos y cada uno de aquellos con los que convivía, incluidos los más pequeños, y también a los más mayores que suelen ser un poco cascarrabias. Se presentaron tantos tantos, que aún muy juntos se desbordó la plaza.


10 noviembre 2010




Eligieron un cachorrito de Yorkshire , de ojos vivarachos que les cautivó. Se llevaron a la pequeña amiga, como un tesoro y un regalo del cielo. Y la llamaron Mora. Tenía la difícil misión de llenar un inmenso vacío dejado primero por Nuba y luego por Sombra. Nuba ( que significa suerte)había nacido y crecido con Javier. Fueron inseparables. Jugaron y se entendieron a las mil maravillas.






Fue, “una suerte”.
Luego Sombra, fue para todos, silenciosa y fiel como una viva sombra inseparable. Pero al partir, había dejado el hogar sin travesuras y sin nadie que avisara de las llegadas de todo el que se acercaba a la casa o de cualquier incidencia.



Yo soy Mora, la elegida. Vine en Navidad, con la intención de ser un rubio rayo de luz y de cariño. Estoy encantada de haber sido escogida y de venir con esta familia.
Sé que cualquiera de los míos habría estado
orgulloso de llegar a esta casa con estos amos.
Desde la mañana a la noche me multiplico
para zalameramente demostrar a cada uno
que no se han equivocado.
 Pero es que, como todo en la casa, es recíproco. Cuanto más les aprecio, mejor se portan conmigo. Me tratan tan bien, que hasta tienen detalles gigantescos y cálidos. Javier se pone a mi altura y me deja comerle y jugar hasta quedar rendidos. Su padre me tiene en su regazo mientras escribe. Y Ángela es tan buena que siempre me está trayendo algún juguete, o el hueso más especial que encuentra no sé dónde. Es tan buena, que trapito a trapito, hilo a hilo, ha ido haciendo una mantita para regalarme en mi cumple. Podéis verla, aquí a mis pies.Y lo sé que ha sido así, porque yo la he ayudado, y en cuanto se descuidaba la robaba algún pedacito para jugar, y tenía que quitármelo de la boca. Bueno y los hilos, madre como he jugado, tirando de los ovillos y enredando unos con otros. Nos lo hemos pasado muy bien. Hasta me echaba a retozar sobre ellos. Hasta que me decía ¡Basta!.


¿Sabéis un detalle?. Para que no me encuentre sola, me ha conseguido todos los animales de la granja. Y además ha puesto a todos los perros por el borde y por la cara inferior.
 Luego, como si fuera para una reina, lo ha guateado. Se duerme aquí… bueno con deciros que hasta sueño.


Y dicen que incluso en sueños, ladro de gusto. ¡No es para menos!