05 mayo 2012

Flores de fuego



Hace unos años, tomé el pincel y en la naturaleza encontré tantos matices, que podía descubrir desde la sombra fría hasta el fuego. Dejé que la caricia del viendo me tocara la retina y lo llevé como pude hasta el lienzo.
Nunca fui a una clase de pintura.¿Se lleva el  arte dentro?. Intento únicamente dejar que la belleza que descubro me llene hasta las fibras más profundas de mi ser. Luego, es un proceso sencillo, dejar que los demás sientan algo parecido.
El pincel del viento se pasea desde abajo para poder alzarse hacia la luz. Así sucede con la brasa y se convierte en llama. Pero cuando aviva el color, se convierte en fuego. Hay fuegos que no destruyen, como hay brisas que acarician. Y pueden estar ahí en un rincón donde se ponga el lienzo. Tiene la calidez de la naturaleza.
Ahora hago patchwork, pero traigo aquí los lienzos para que podaís ver otra faceta y otro momento de mi vida.