02 noviembre 2009

Poesía de colores






Es que uno puede encontrar ahí una sinfonía de colores, una melodía, y también, como todo rima, un hermoso poema. La sombra es quien hace resaltar a la luz, esa paleta y esa gama de colores. No es una naturaleza muerta, es la sugestiva evocación de un instante que nos resulta cotidiano.

Los apellidos



Se gustan las personas. Tienen nombre. Los apellidos no se escogen, vienen solos, están ahí.
Cuando todo se acepta, llegan a ser importantes. Descubrimos que cada uno estamos aquí y ahora, porque somos el último eslabón de la cadena de un linaje. Y descubrimos su belleza cuando tenemos que trasmitirlos a esos milagros encantadores que son nuestros hijos. Darles nuestro apellido es seguir dándoles vida, o saber que viviremos un poquito en ellos.