03 junio 2013

De sorpresa en sorpresa

La vida nos sorprende siempre. Cuando uno tiene orientada la antena a lo sublime, la conexión con la capacidad de asombro se produce a cualquier hora.  Pero además  son múltiples y se producen en cascada. A cual más bellas, a cual más bonitas, a cual más emocionantes.
         














 Cuando llegué de mi aventura de patchwork con mis amigas en la experiencia del fin de semana en la Casa Rural de Madrid,  resulta que llego a casa, y las flores blancas del patio habían eclosionado, pero es que también los canarios que tenemos siempre a la intemperie, estaban ya así de preciosos…
          




Pero seguro que alguno piensa, que eso es casi natural, si se tienen y se cuidan, tarde o temprano las plantas florecen, aunque estas son muy entrañables, y tienen un significado muy especial, porque me recuerdan a mi hermana, que nos las regaló en su día, y ella ya hace  4 años años que nos dejó.

La vida de los canarios, sus trinos,  sus nidos con mis trapos, sus hijos con su pico abierto y los padres solícitos, turnándose para darles de comer, y el aleteo de felicidad agradecida que demuestran los polluelos al recibirla, son admirables.
        


Pero, con ser mucho, hay muchas más sorpresas que flores y aves. Mora, mi mascota se volvió loca. Me comentaba mi hijo, que se pasaba las horas mirando a la puerta y esperando que llegara. Pero no es tampoco ese el motivo de este post.
          El motivo más sublime, es la cascada de cariño y de afecto humanos. Primero, con los comentarios a lo que subí al Blog. Incluso las que no estuvisteis, me habéis emocionado, las profesoras y compañeras, no digamos. Ellas son testigos de que decía la verdad de lo bien que lo pasamos.
          Pero, justo ahí, he captado otra foto, que comparto, de asombro y de agradecimiento. Han pasado tan solo 5 meses, desde que tenía 400 seguidoras/es. Pues, ahora podéis  ver ya que se han superado los 500.
         

Me siento tan agradecida, que por fuerza tengo que decir a todos GRACIAS. Desde la primera hasta la última en llegar, sed bienvenidas.










En  mi casa y en mi Blog no hay más que lo que hay, un poquito de trapos, un poquito de luz, mucha voluntad y disfrutar con el arte y la ilusión de vivir con un poco de cariño.
          







Si en algo puedo ayudar, contad conmigo.
Un beso. 
Gracias porque cada una/ cada uno, sois la mejor sorpresa.