Mostrando entradas con la etiqueta Colcha bebé. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Colcha bebé. Mostrar todas las entradas

26 enero 2016

De camino al encuentro

                                                                                 Para Ania.
                                                                       
                                                                                  De carne y de latidos se llena
poco a poco, en la niebla fría,
el alma, que viene a darle vida,
y salta desde la fuente eterna.

Como un río, corren por su vena,
sangre, luz y agua; y sin más guía
encuentran el camino, y a porfía,
tratan de llegar justo cuando suena,

la hora en el reloj establecido.
Ni antes ni después de ese momento,
en que el ser acelera su latido

y se pone, por fin, en movimiento
para buscar más allá de su nido,
el paraíso de mamá y el sustento.







Ha llegado Ania a la familia. Superó al asombro y todas las previsiones. Su ternura llenó el mundo. Revivimos la hondura de nuestra pequeñez de ayer, que nadie recordaba fuera tan honda y desvalida.





Cuando un niño nace, toda la vida empieza. Los ojos que vienen a descubrir el mundo, son la estancia soleada del alma, y nos invitan a vivir ahí para descubrir lo que el alma ha visto o lo que quiere mostrarnos.



Con el tic tac acelerado de tener un bebé en brazos a las pocas horas de nacer, os envío un beso.

20 enero 2012

Manta de juegos para Rubén




Rubén, para tus primeros juegos, un espacio único y distinto.



Manta de juegos para Marta




Marta, para que puedas jugar sin pasar frio.

































Entre bloque y bloque de mi colcha,
 unas mantitas para que jueguen
 los mellizos Marta y Rubén

29 marzo 2011

Carla


Trabajé sin tener la idea precisa del bebé que venía de camino. Puse todo el empeño en las telas, los colores, las figuras, las puntadas, los contornos, aunque sólo dos cosas ya sabía: que era niña y que se llamaría, CARLA. Bueno, también conocía la ilusión de sus padres, y el cariño con que aguardaba a esta criatura toda la familia.


Cuando me anunciaron que, puntual a su cita, por fin había llegado, quise conocerla de inmediato.

 Y… ahora , al subir mi regalo al blog, me parece nada todo, porque esa niña, se merecería mil veces más.

Ella sí que es un regalo, un inmenso regalo perfecto de Dios.
Las últimas puntadas, ya nerviosa, de la colcha, coinciden con la fecha, inolvidable, de su llegada en marzo 2011.

El Artista Silencioso de las caritas de los niños, no ha podido dormir haciendo horas extraordinarias, para ir poniendo esos ojos tan hermosos, esa piel de cristal y terciopelo, ese cuerpo perfecto, ese corazón que late y late y permite que todo se mueva con gracia aunque parece que se va a romper.





Esas manitas que se agarran a nuestros dedos con fuerza, como diciendo “no me dejes” o tal vez quiera decir mejor: “ya no te vas”, porque voy a ir contigo donde vayas.

Cuando tienes en tus brazos esta vida tan bella y tan pequeña, ya no puedo hablar de lo que yo quería para su cuna. No merece la pena.





Sólo quiero que me permitan contemplarla y gozar de tenerla entre nosotros.


Carla, ¡que tengas felices sueños!