18 octubre 2017

Lo que te dé paz.







Haz lo que te dé paz, me dijo hace tiempo alguien que me quiere.




Intento pues, hacer lo que quiero hacer, con todo esmero y, si es posible, con amor y por amor.



No importa que haga mucho o poco, lo importante es que al hacerlo, cada día me sienta bien y sea feliz. 





A veces parece que estamos encadenados a formas de pensar, de hacer las cosas y sentir, pero somos libres y se puede pensar y hacer lo que se quiera y nos libere. 


Esa paz interior de hacer las cosas bien, sean grandes o pequeñas, se va hilvanando y cosiendo con puntada escondida... que solo la mano que lleva el hilo con la aguja se da cuenta.



De ese modo, a medida que el trabajo avanza, va apareciendo la belleza y saliendo lo que uno lleva dentro.




Y es posible que, sin quererlo, sin saber cómo ni por qué, en el trabajo y en la vida surja la unión con quienes, cerca o lejos, hacen, sienten o viven algo parecido. Tal vez sean los lazos invisibles que nos unen a los que vamos en camino. 


Os siento cerca y soy una más de la gran familia humana, aquí y ahora.


Un abrazo,
Ángela.