10 abril 2010

Agradeciendo la luz






Las formas agradecidas de la luz admirable de Isabel Guerra, me dejaron atónita. Varias veces nos acercamos a sus exposiciones, pero nunca sus cuadros estaban a la venta. Mejor, sus exposiciones salían ya vendidas. Pensé que la única forma de acercarme a ella, era tratar de imitar lo inimitable. Ser testigo de que los genios nacen y se forman y crecen, pero son humildes cuando son grandes. Tuve que estudiar una y mil veces, para quedarme siempre a las puertas de una de las grandes artistas de finales del siglo XX y principios del XXI. Me encanta esa incomparable maestra religiosa, que puede hacer a la gente orar ante sus obras.