08 junio 2014

Fantasías




Se contagia vitalidad, se multiplica...

Las estaciones son formas que la naturaleza utiliza para hablar. Las noches y los días son distintos abrazos de la vida, o pausas entre distintas expresiones de afecto y de vitalidad.
Los niños lo llenan todo, siempre, incluso cuando descansan. Despiertan sonrisas, ternura, raudales de mimos y cariño. Imprevisibles siempre. Milagros de alegría en pupilas que acarician cuando miran.




Sonrisas que nos hacen estar vivos, porque contagian y no nos dejan marchitar. El alma de los niños vuela o revolotea como las mariposas, como los sueños y anima a salir a su encuentro, dejando la monotonía.
Con ellos descubrimos el manantial infinito de la luz.
Nos descubren el más allá que nos regala cada día lo mejor.




Tuve el privilegio, de estar en contacto con los chicos, todos los años hasta el mes de junio, toda mi carrera. Una experiencia impagable, una deuda por cuanto me dieron siempre más que lo que yo pude ofrecerles.

Cuando se iban, me anunciaban la llegada del verano. Cuando volvían comenzaba no sólo el curso, volvían las risas, las preguntas, como si volviera a renacer la primavera.



Traigo todo esto en unas escenas de patchwork, porque llegan los meses del verano, aquí en España, y os tengo  que dejar.
Voy a acolchar y a rematar estos esbozos. Algo fantástico se me ocurrirá seguro, me voy con niños y en ellos la fantasía manda. Lo hago encantada y reecuerdo la copla: “sentaita en la escalera/ esperando el porvenir/ y el porvenir que no llega…”.

¡Mejor salir a buscarlo! ¡Queda mucho por hacer! ¡Tengo el verano por delante!
Envuelta en soles y colores, intentaré atar el porvenir de estas criaturas que no sé adonde me llevarán.


Os doy las gracias a todas y todos los que con vuestras afectuosas palabras habeis enriquecido mi espacio, y gracias también a los que el Blog me dice que pasais por aquí en silencio.


Estaré con tod@s y cada un@, porque nada es capaz de separarnos. Y si alguien, mientras tanto,os pregunta por mi… decirle simplemente la verdad: “Ángela pasa el verano,
con la prole singular de Reiko Kato”
Sed felices.

03 junio 2014

Las entretelas y la luz



Lo que se tiene en gran estima, se cuida “como oro en paño”. La familia, la amistad y el trabajo entran en esa categoría.

Es curioso que quienes hacemos patchwork, estemos siempre entre telas, pero se sigue considerando entrepaños, un elemento propio de la arquitectura, es decir... “parte de la pared comprendida entre dos pilastras, dos columnas o dos huecos”.











Y sin embargo “entretela”, según el diccionario de la RAE, tiene un sentido en singular: “Tejido que se pone entre la tela y el forro de una prenda para reforzarla o darle consistencia”; y otro en plural: “Los sentimientos más íntimos y personales:
¡hijo de mis entretelas!”.










Raras veces “los sentimientos más íntimos y personales” salen a la luz. Aunque es cierto que al parecer, dicen, se compran y se venden, al por menor y de forma muy rentable en algunas cadenas de televisión. ¡Allá cada cual!









                


   Lo único que quiero señalar, es que en lo que hago y a lo que dedico tanto tiempo y tanto mimo, también lleva algo íntimo y personal. No produzco algo de la nada, pero le doy forma a las ideas poco a poco, tela a tela, puntada a puntada, minuto a minuto, verso a verso. Sí, también hago poesía al armar la belleza con los hilos y con las diferentes técnicas.







Cuando sale de mis manos, le de publicidad en Internet, o lo guarde para ocasiones especiales, nace una pequeña obra de arte. Tendrá, tanto en un caso como en otro, una vida propia. Se valore o no, algo personal irá para siempre rumbo al horizonte.










¡Qué grandeza! La creación, toda creación, es un acto de amor.
Ese acto llevará un poco de luz al mundo que nos rodea. Cerca de mí o más allá en la distancia, quien pueda contemplarlo, tendrá ante sus pupilas un poquito de luz que le ayude a sentirse mejor.










Si además pongo esa magia en un archivador o en una pantalla de lámpara como hoy, es una llamada a la estética, al orden, y a la inteligencia.
Este arte, como toda creación, habla, pero no al griterío, sino a la intimidad, nunca a la multitud sino al sentimiento singular de cada uno.
Así lo entiendo.
Un abrazo a tod@s y cada un@. Que seáis muy felices.