28 noviembre 2012

Septiembre




Como muchos sabeis casi hasta ayer he sido profesora. Nunca se deja de serlo.
La diferencia entre los aprobados y suspensos, no es un simple número. Ni un mes. Es un verano, unas vacaciones y sobre todo el tiempo para hacer o disfrutar de mil cosas.












Tras la alegría de un curso aprobado, septiembre se abre siempre lleno de esperanza y de futuro, con nuevas materias, nuevos amigos y nuevos profesores.









La dinámica de familia, hasta que los hijos terminan su carrera es esa cadena de meses, años, sobresaltos y corazones que estallan de alegría hasta las lágrimas. Todo engarzado como sueños y desengaños, fracasos y éxitos.







Cuando los hijos van encarrilando su curso, su vida, nosotros podemos, en septiembre planificar los hobbies, la asistencia a cursos por capricho, o dedicar los días a lo que siempre quisimos hacer y siempre tuvimos que posponer.
 
 
 
 
 
 

 
 
 
Siempre hay algo que aprender, muchas cosas que ver, lugares que visitar. Todo viene siempre acompañado de una recompensa: nuevas amistades y 84.600 segundos para disfrutar cada día. ¡Caprichos de la vida y del destino!
Mil gracias por vuestros mensajes, por vuestro cariño, por estar ahí.

18 noviembre 2012

Octubre

Sigo buscando en el arca abierta de los meses. Hay tantos recuerdos arrinconados detrás de las hojas del calendario, con sus horas y sus días, que cuando les da la luz, saltan como los resortes de sorpresa, y nos miran  o los miramos, de una forma nueva. Nada tienen ya de la tristeza  de ayer, y tampoco conservan la alegría o la risa que ayer nos cautivaron.





Cuando se sigue buscando, a pesar de ya no encontrar más que recuerdos y ceniza, en el fondo hay  todavía una sorpresa. En el arca del mes, está  cada mañana algo que acaba de nacer. Está tan reciente, como el pan candeal  y sabe a gloria. Cada mañana en efecto, no es ayer, es un regalo. Son meses y días de este año. Y ¡han pasado tantas cosas!



Algunos al abrir el arca encuentran solo noche y mucho frío. Pero el arca de este mes especialmente, como todos, es nuestro presente más cercano. Tiene toda la vida que nosotros hemos puesto. ¡Mucha!
Ya es octubre y vamos recogiendo la pequeña paz, los pequeños sabores, la gran naturaleza de colores donde todos vivimos. ¡No estamos solos! Los animales nos miran, porque muchas veces, para ellos,  somos un peligro. Libres, corretean. Fugitivos, huyen por el campo como las horas, como el viento que empieza a llevarse las hojas.



Un mes más. Qué alegría haber vivido, haber llegado hasta aquí… hasta encontrar tantas amigas y tantos amigos, que nos miran de lejos, o se acercan a decirnos un mimo junto a nuestro trabajo. ¡Gracias! ¡Mereció la pena!






10 noviembre 2012

Quilt Lone Star


No sé  si el realismo mágico puede ser a cuadros. De lo que estoy segura es que tiene que tener una estrella, o más. Pensar que las estrellas sólo pueden estar en el cielo, es  carecer de imaginación. Hay estrellas que nos envuelven, que nos calientan, que nos guían, que nos acompañan. Hay estrellas encadenadas en forma de deseos. Las llaman esperanza. Seguro que algún día se hacen realidad.
En los confines de las estrellas, donde se encuentran los hogares, los humanos y sus gozos e ilusiones, hay mucha esperanza sostenida y acolchada con latidos y con besos. Alguna vez se acomoda  en la colcha la estrella de la casa. ¡Ya la conocéis, no hace falta presentarla!



También hay huracanes, terremotos y volcanes. También hay lluvia y lágrimas azules y hasta negras. Hay días como túneles, como bocas de dragones misteriosos. La mayoría son gigantescas creaciones de los miedos, pasados o futuros.
Pero siempre hay una luz en una estrella, y un poco de calor que nos alienta desde el interior y desde el infinito, que es lo mismo. ¡Da mucha fuerza para seguir la vida paso a paso, verso a verso, puntada a puntada!

Seguro que fue un gran pensador, como Séneca quien dijo que: «Es agradable ser importante, pero más importante es ser agradable». Las costureras, preferimos ser las importantes segundas, ¿o no? Nos conocemos porque decimos lo que sentimos, pero además y sobre todo porque sentimos lo que decimos. En lo que hacemos ponemos el alma. ¡Cosemos con trapos, tiempo y arte, sentimientos! Un poco de vida lleva cada minuto y  emociones cada puntada.




 Con mi afecto, siempre.