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10 abril 2015

Siempre es ahora.

Cada vez más convencida de que el tiempo no se pierde. Cuando uno hace lo que tiene que hacer, sea lo que sea, no ha perdido el tiempo; cocinar, coser, planchar,leer, charlar, escuchar música, pasear o simplemente pensar o quedarse en silencio y asombrarse de una puesta de sol o de un amanecer...no es perder el tiempo.



Es uno quien se pierde o se engrandece cada instante. El tiempo corre, "huye" y nos lleva en su vuelo. Mejor dejarlo que se eleve y que siga su destino. Hay pocas mujeres cazadoras. Las que sostenemos una aguja y un dedal entre los dedos, no salimos en su busca, ni intentamos cazarlo.
Tenemos todo el tiempo. Porque nos tenemos a nosotros de forma intemporal. No disparamos, porque disparar al tiempo es morir entre relojes.




Apresurándonos despacio, llegamos a donde tengamos que llegar.
Todo está pendiente de nosotros, si nosotros no estamos pendientes del tiempo.
Todo colabora con nuestro pequeño o gran esfuerzo, con nuestra ilusión y nuestra alegría, cuando el amanecer cada mañana es un maravilloso punto de partida hacia lo desconocido.








El destino, al despertar, siempre está un poco más allá en el horizonte. Si hemos llegado hasta aquí, la meta está más cerca. Hay un propósito en la vida.



Lo que puedo ir mostrando de mis pequeñas obras, son también pequeñas cosas, detalles, huellas, por donde han caminado mis pasos. Pero yo, sin quererlo, estoy un poco más allá.
Así que cada vez, que entro en mi blog o en el vuestro, sé que os encuentro ahí delante, en el ahora siempre, no el ayer que hizo lo que en este momento puede verse y apreciarse.






Del silencio de los días, van creciendo sentimientos, amistades, logros y destinos. 
Ahí seguimos latiendo. 
Os quiero, en mil idiomas, para que a nadie le falte aprecio allá donde se encuentre.



Os regalo estas flores al óleo, que pinté en alguna primavera.

05 marzo 2015

Ahora y aquí, algo de mi.


No me agrada la monotonía, busco la variedad. No comienzo algo y trabajo en ello hasta que lo termino. Suelo comenzar algo nuevo y sigo pensando, imaginando...y también lo dejo.
Al final resulta que tengo varias cosas empezadas.






Pero hoy para contactar con vuestra amistad subo estos tres pequeños trabajos.
Una bolsa de aseo. Las telas de lino las traje el verano pasado de la Alsacia. Lleva por dentro un soporte de cartonaje forrado.




















Otra bolsa, cuya  finalidad parece ser para lanas y agujas de tejer. Con bolsillos laterales y útil, para mí será multiusos, porque aunque algo he tejido, no es ahora para mí ese momento.
Y un monedero.










Os ofrezco algo de mí, feliz de ir resolviendo los retos que me encuentro.
Parte básica de esa felicidad se la debo a mi familia. Otra pequeña parte son las charlas con mis compañeras de clase, con Julia que sugiere, ayuda, pone al día, orienta y lo da todo. También Pilar y amigas y esas interminables tertulias de trabajo de los martes, y el yoga, y la música y el Coro Ciudad de Guadalajara, del que formo parte...






Y con todo, el tiempo pasa, el alma se perfecciona, y la amistad crece. El tiempo, es un cachorrillo que se acurruca a nuestro lado, y es dócil. Pero en un momento, sin darnos cuenta, escapa, vuela, huye, y "mis momentos se pierden en el tiempo".
Por eso me gusta el ahora. Estoy feliz haciendo lo que hago. La nube que pasa no deja huella, ni la nave que busca un puerto o la luz de un faro.



Cada amanecer es el punto de partida de latidos conscientes, de proyectos en curso, de puntadas que enredan los hilos del corazón en lo que las manos quieren y la mente imagina.
Y al final, ahora es el momento. Yo soy eso, sin tiempo para nada, y eternidad en todo.
Gracias a todos.
Un beso.

11 enero 2015

Pequeños detalles.







La vida está hecha de pequeños detalles.  El mayor detalle es  el milagro de un latido. Después, el corazón lo abarca todo, en nosotros y en nuestro entorno. Por el corazón sentimos los lazos que nos unen a la fuerza que  lo atrae todo y mueve el mundo. Ahí están,  los afectos, el cariño y la voluntad con que abrimos la puerta de la luz cada mañana,




  
 
Los pequeños detalles son la forma de ir al encuentro de nosotros mismos y de los que caminan a nuestro lado, familia, amigos, vecinos, sociedad, fauna  y flora, junto con el entorno de agua, tierra, fuego y cielo.










 













Cada uno tiene su forma de vivir y crear los pequeños detalles para que se sientan bien los cercanos y también quienes están más lejos. 











 














Hay ciertos días en que experimentamos vivencias que conectan con lo mejor de nosotros y las expectativas de los demás. Son una fiesta de luz y de color. Son un regalo.








 















 Estos pequeños detalles, que van de corazón a corazón, hacen brillar los ojos, pintan sonrisas, y despiertan una sensación de bienestar y gratitud.











 













Ojalá podamos asistir a ese milagro cada día, porque cada día es un regalo. Pero es importante que lo experimentemos sea por el motivo que sea.
















 


Estas palabras, y estos detalles son mi forma de acercarme hoy a todos, agradecer lo recibido y desearos la dicha con que a veces viene cargada la amistad.

06 septiembre 2014

Pequeñas cosas



El verano es descansar, desconectar, y ser feliz haciendo felices.

El descanso, cada uno lo entiende a su manera.

Se puede leer, pasear, tomar el sol, cultivar la amistad, respirar  a pleno pulmón en la montaña y sin horarios, soñar.

Hacer lo que gusta, relaja siempre. Lo mismo que encontrarse con amigos.  Cualquier pretexto es bueno. Las vacaciones, también.



La rutina del curso o las mil actividades diarias,  no me permitieron encontrar el momento para poner en danza los pequeños detalles que alegran el corazón.


 La mariposa del patchwork mueve sus alas con una cadencia y una suavidad especial.







Las telas  multicolores viven en algún rincón. Basta una conversación, un deseo, un rayo que las ilumina,  despiertan y echan a volar y sugieren mil cosas.

 Como no soy capaz de estar mano sobre mano…, salgo tras ellas, para agarrar los sueños de locura y fantasía.





Traigo aquí una muestra, otras se quedan en el tintero, no siempre se hacen fotografías de todo.

Y desde los más pequeños Marta, Rubén, Carla, Naia, Ziara...con sus mochilas, se multiplican en mis manos los detalles. Algo que libere a las mamás,  o libere las manos de los niños y les permita soñar, jugar o correr. Si quieren convertirse en actores y protagonistas de sus paseos, sus marchas o escapadas, tienen que tener las manos libres.





La experiencia fue positiva. Y mi hijo fue el primero en pedírmela. Luego vinieron más...y de todos los tamaños.
               

               








Después de estos pequeños detalles del verano, seguiré ya con cosas más "serias", labores comenzadas, proyectos que tengo...


No es difícil hacer feliz a alguien,
si uno pone su corazón en lo que hace.

   
























12 junio 2013

De mis manos sencillas, lo sencillo

Casi todo está hecho, cuando abro los ojos cada día.
El sol está en su sitio, el perfume en el aire, el azul en el cielo, los trinos en las aves, el cariño en los míos. 















El agua que refresca, y vivifica, y mana, y salta, y fluye con el río, nos limpia la atmósfera y la vista para que podamos ver con claridad la vida.











Poco puedo yo hacer, tal vez colgar mis sueños como adornos de la fiesta, o mi sonrisa agradecida por todo lo que encuentro y la mano tendida a todo el que camina a mi ritmo y coincido  en las redes y en los gustos.






No tengo que buscar en la memoria,  para darle hoy oficio a mis manos sencillas. 










En el campo, los sencillos sembraron las semillas, las madres llevan a sus hijos al colegio, los creyentes oran en sus templos, y en los talleres se escuchan los motores y la carrera  continúa hasta los bancos, silenciosos y cautos. 
Los oficios de todos son quehaceres humanos.


















Y mis manos,  sencillas, con lo mínimo, un  hilo, una aguja, un dedal, buscan su oficio hilvanando colores, telas, formas, que al cabo de las horas, la magia convierte en figuras, mantas, bolsos, cosas que antes no estaban y me ocupan las horas.



Y luego, lo pongo aquí, por si puede servir, porque se necesita de todo para hacer un mundo, para decir gracias a quien me ve, y también para  saber que mis amigos y amigas, tenéis en mi una admiradora de vuestros trabajos, hobbies, poemas, ilusiones o penas, que sencillamente me habéis ofrecido, y que admiro, comparto y siento.
Os dejo este  bolso un poco más pequeño que mi última bolsa, también para el patchwork y este monedero hecho con la técnica del apliquick explicada en clase. Técnica pensada a mi medida. Siempre me gusto disfrutarla.Ya os enseñaré más miniaturas.










Recibo vuestros comentarios como el sol que comienza a llenar de luz nuestras vidas. Gracias por vuestro aprecio.Un beso