27 noviembre 2009

La nueva vida






Se puede ya sentir el latido de otra vida. No quiere ser protagonista. Casi oculta su rostro, porque lo principal ni es su juventud, ni su desnudo, sino su silencio y su grandeza. Es un regalo de la vida. Un momento sublime que quiere vivir intensamente. Tiene mucho de misterio. Cada día se acerca a la luz, a dar a luz, porque quiere ver a su hijo y besarle. La oye. Se comunican. Es la expresión de la felicidad.