26 febrero 2016

Un puñado de rosas

Con un puñado de rosas
voy tejiendo mi destino,
unos me dicen
¡qué hermosas!

Otros, pasando de largo,
ni ellos las ven
ni yo insisto...
¡llevan caminos distintos!

Nunca se las muestro al viento
a la vera del camino,
más si otra igual adivino
en esencia y colorido,
la pongo prieta en mi mano,
con gran ternura, con mimo...
¡el horizonte es el mismo!