16 marzo 2011

Costurero

La costurera y el costurero tienen un romance. Siempre es secreto. Pero hacen una pareja ideal, con sus altibajos, claro. A veces nos deslumbran cuando dan a luz una belleza, una obra de arte.
Al costurero no le gusta ser protagonista. Siempre está en segundo plano. Son contadas las personas que logran descubrirlo. En ese caso, como sucede aquí, sale a la luz, por la indiscreción de algún periodista, o por el gran aprecio del fotógrafo hacia la costurera.



Siempre con la recomendación de que no se rompa el secreto, ni el idilio, ni la misteriosa fecundidad.