14 diciembre 2014

Navidad




Mientras en esta parte del Planeta hay un manto de nieve, en la otra parte del mundo se abre la primavera. Así llega cada año la Navidad.














Una mujer ve nacer a su hijo y se ilumina la Tierra.
El misterio en la blancura. En la belleza del cielo y de la tierra.



Siempre me ha parecido el manto de la nieve algo muy bello.
La nieve, con mil formas, iluminada por la luz de la estrella, se convirtió en estrella.

La perfección de un copo de nieve y la blancura de las flores, a la luz de las estrellas, en Belén, dan la bienvenida a un Niño que es el centro de la Vida.










En él están las claves de este mundo. Ahí está la vida, la esperanza, la belleza y la alegría.













Es el centro del Portal, el centro del mundo: el amor.
Una mujer que da a luz. No es la abundancia, sino la verdad de los excluidos.












Después y desde allí la alegría estalla en colores y deseos de que la paz llegue por fin a los pueblos y a cada hogar.







El cielo ya no espera,
Está en la Tierra.
El pueblo y el mar sueñan
Con la estrella,
La flor se hace nieve…
Y la luz del corazón
De una madre
Allá en Belén,
Se abre, sin hogar,
Y nace un Niño,
Que viene a traer
Calor
Y paz.




Con ese motivo quiero, enviar a todos, y en especial a mis amigas y amigos, mi deseo de una Navidad llena de gozo y de paz.


 




He dejado la aguja y el pincel. Escucho el silencio, la Palabra se ha hecho Niño...está sonando La Paz.
Que esa luz dormida y tierna os sonría siempre.

https://www.youtube.com/watch?v=KPte1qU9800#t=29