02 marzo 2013

Un costurero y un proyecto de casita costurero.


No puedo ver las manos sin oficio. Se me van los dedos tras la idea. Siempre encuentro quehaceres en la casa, en el jardín, en los pinceles y costuras. Tengo el alma en la rueca de los días y sigo hilando sueños de colores.





Puede ser un costurero, o el frontal de una casa donde guardar el amor y la seda de los hilos o detalles.Tenia ganas que Julia nos enseñase Cartonage. Y lo hace tan sencillo que es una maravilla aprender.








 




No puedo estar mano sobre mano, ni le dedico tiempo a las noticias, ni aunque vengan servidas con imágenes.

De tanto  poner alas, no puedo estar como el pájaro sin rama.










Disfruto lo que hago y lo comparto con la misma sencillez de la amiga que invita a una cerveza, o un café de sobremesa.  









Me encanta, eso sí, buscar un momento y escapar por la ventana al mundo y encontrarlo lleno de amigas y de amigos,  que con una sonrisa dicen “feliz día”  y se muestran dispuestos a contar sus cosas.








Es un respiro, una bocanada de aire, de luz y de ilusión.

Aquí, si lo deseáis, seguís teniendo, una incondicional amiga.

Gracias por la amistad y por la vida.