27 junio 2013

Funda Apliquick y... Feliz verano

Hemos llegado al final de junio y es verano.
Me apetece respirar y ver el mundo y el trabajo con otra perspectiva.Voy a seguir estando, por supuesto, en  intima y profunda conexión con todos y con todo.




Quiero beber en el silencio para poder reparar fuerzas, componer, dar puntadas secretas, dejar que el arte asome desde el interior.

Esta funda para los Apliquick es mi última labor que os muestro.


Cada vez estoy más convencida del valor de lo pequeño, de las aplicaciones, de los gestos, de una simple palabra que es como un bálsamo, como un pequeño oasis en el desierto  que tenemos que atravesar.
En el pequeño estuche, esos instrumentos, hay que guardarlos con cariño. Tienen un potencial inmenso de posibilidades y de ayuda. Quiero pensar que serán como llaves maestras para desearos a todos unas felices vacaciones.  Serán como raíles que nos traigan a todos de regreso, en septiembre.


Las pequeñísimas figuras están llenas de secretos. Seguro que os  hablarán del cariño que ponemos en todo cuanto hacemos, y  del secreto de belleza que quiero  transmitir.
Que os lleven mi agradecimiento por el curso que hemos pasado.





Gracias por vosotras y vosotros, individual y en conjunto, y por  vuestras amables visitas, generosos comentarios, y por vuestro silencio, que también respeto y aprecio.









Quiero veros alegres, cargados de sueños y proyectos nuevos, a la vuelta.
Salud y todo mi afecto. Como casi todo en este país cierra, haré un paréntesis hasta septiembre.
Pero eso sí, desde donde me encuentre, atenderé cosas puntuales.



 La amistad en mi casa no cierra.

21 junio 2013

Detalles de ayer

Soñar, jugar, atreverse a inventar un mundo mágico, eso es la vida. Seguro que nadie se extraña, si comento que tengo una pequeña y hermosa colección de muñecas, ¿nostalgia de mi infancia?
No sé por qué no se habla  mucho de ese mundo de la infancia. Éramos felices. Nunca me cansé de jugar, con mis hermanas, y amigas, e incluso por entonces ya cosía  algunas prendas para poder cambiarlas.
Cuando  las  muñecas estaban ya gastadas, o rotas, las inventé e intenté hacerlas yo misma. 




Luego, de mayor, alguna regalé a mis sobrinas, y casadas, aún les tienen cariño y andan por sus casas.





Vinieron  después tiempos de muñecas, preciosas,  encantadoras, eran una tentación… y mis ojos se pegaban a las ventanas de los escaparates,…







Y en el fondo, ahí seguimos… entre sueños y entre amigas y amigos, jugando a ser felices, engañando al tiempo, inventando amistades, compartiendo lo que hacemos, en un mundo de colores, artistas y jugando como ayer.
Tenemos nuestras casas, nuestros hijos y maridos, y con más o menos acierto, seguimos peinando dorados hilos o lanas, y maquillando los ojos de la realidad,  anudando con botones lo que creemos que debe estar unido…unas veces en los rostros resplandecientes de los hijos e hijas, y otras, cuando ellos se han ido…simplemente, recuerdos.



Hoy nos sobra de todo, pero sigue la imaginación como el mejor regalo de la vida y de la infancia. El tren de la vida va muy rápido, no pretendemos parar su marcha. 






Únicamente rescatar, con  maestría la libertad, para que nadie nos obligue a crecer, a perder la capacidad de sorpresa a seguir descubriendo las capacidades que cada uno tiene en su corazón siempre niño, siempre joven, siempre alegre.









Esta muñeca la he hecho según un  diseño del Libro Quilt House, pero de peluche, de trapo, con enaguas, con botines, con delantal, con trenzas, con moño, con sombreo, con pañuelo,  con guantes, con puntillas o refajo… poco importa…


Hoy junté mi muñeca con una de las de mi vitrina… y se pusieron a charlar de nosotras. ¿O era cotillear?  Hablaban de  caprichos y manías, de arrugas, y de años… y después de escucharlas un ratito, corté el tema porque  todo eso ya me lo sabía.





Seguimos embelleciendo la vida como lo hacen las flores en mi jardín.Con ellas os doy las gracias por vuestras multiplicadas visitas y maravillosos comentarios.

12 junio 2013

De mis manos sencillas, lo sencillo

Casi todo está hecho, cuando abro los ojos cada día.
El sol está en su sitio, el perfume en el aire, el azul en el cielo, los trinos en las aves, el cariño en los míos. 















El agua que refresca, y vivifica, y mana, y salta, y fluye con el río, nos limpia la atmósfera y la vista para que podamos ver con claridad la vida.











Poco puedo yo hacer, tal vez colgar mis sueños como adornos de la fiesta, o mi sonrisa agradecida por todo lo que encuentro y la mano tendida a todo el que camina a mi ritmo y coincido  en las redes y en los gustos.






No tengo que buscar en la memoria,  para darle hoy oficio a mis manos sencillas. 










En el campo, los sencillos sembraron las semillas, las madres llevan a sus hijos al colegio, los creyentes oran en sus templos, y en los talleres se escuchan los motores y la carrera  continúa hasta los bancos, silenciosos y cautos. 
Los oficios de todos son quehaceres humanos.


















Y mis manos,  sencillas, con lo mínimo, un  hilo, una aguja, un dedal, buscan su oficio hilvanando colores, telas, formas, que al cabo de las horas, la magia convierte en figuras, mantas, bolsos, cosas que antes no estaban y me ocupan las horas.



Y luego, lo pongo aquí, por si puede servir, porque se necesita de todo para hacer un mundo, para decir gracias a quien me ve, y también para  saber que mis amigos y amigas, tenéis en mi una admiradora de vuestros trabajos, hobbies, poemas, ilusiones o penas, que sencillamente me habéis ofrecido, y que admiro, comparto y siento.
Os dejo este  bolso un poco más pequeño que mi última bolsa, también para el patchwork y este monedero hecho con la técnica del apliquick explicada en clase. Técnica pensada a mi medida. Siempre me gusto disfrutarla.Ya os enseñaré más miniaturas.










Recibo vuestros comentarios como el sol que comienza a llenar de luz nuestras vidas. Gracias por vuestro aprecio.Un beso

03 junio 2013

De sorpresa en sorpresa

La vida nos sorprende siempre. Cuando uno tiene orientada la antena a lo sublime, la conexión con la capacidad de asombro se produce a cualquier hora.  Pero además  son múltiples y se producen en cascada. A cual más bellas, a cual más bonitas, a cual más emocionantes.
         














 Cuando llegué de mi aventura de patchwork con mis amigas en la experiencia del fin de semana en la Casa Rural de Madrid,  resulta que llego a casa, y las flores blancas del patio habían eclosionado, pero es que también los canarios que tenemos siempre a la intemperie, estaban ya así de preciosos…
          




Pero seguro que alguno piensa, que eso es casi natural, si se tienen y se cuidan, tarde o temprano las plantas florecen, aunque estas son muy entrañables, y tienen un significado muy especial, porque me recuerdan a mi hermana, que nos las regaló en su día, y ella ya hace  4 años años que nos dejó.

La vida de los canarios, sus trinos,  sus nidos con mis trapos, sus hijos con su pico abierto y los padres solícitos, turnándose para darles de comer, y el aleteo de felicidad agradecida que demuestran los polluelos al recibirla, son admirables.
        


Pero, con ser mucho, hay muchas más sorpresas que flores y aves. Mora, mi mascota se volvió loca. Me comentaba mi hijo, que se pasaba las horas mirando a la puerta y esperando que llegara. Pero no es tampoco ese el motivo de este post.
          El motivo más sublime, es la cascada de cariño y de afecto humanos. Primero, con los comentarios a lo que subí al Blog. Incluso las que no estuvisteis, me habéis emocionado, las profesoras y compañeras, no digamos. Ellas son testigos de que decía la verdad de lo bien que lo pasamos.
          Pero, justo ahí, he captado otra foto, que comparto, de asombro y de agradecimiento. Han pasado tan solo 5 meses, desde que tenía 400 seguidoras/es. Pues, ahora podéis  ver ya que se han superado los 500.
         

Me siento tan agradecida, que por fuerza tengo que decir a todos GRACIAS. Desde la primera hasta la última en llegar, sed bienvenidas.










En  mi casa y en mi Blog no hay más que lo que hay, un poquito de trapos, un poquito de luz, mucha voluntad y disfrutar con el arte y la ilusión de vivir con un poco de cariño.
          







Si en algo puedo ayudar, contad conmigo.
Un beso. 
Gracias porque cada una/ cada uno, sois la mejor sorpresa.