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28 octubre 2023

Soliloquio de madre

 



Naciste con las olas,
en un mar de ilusiones.

Viniste con la luna,
como brisa de estrellas.



Llegaste a mis brazos
como un niño descalzo
que llega de un país
donde todos son sueños.

¡Qué grande es la distancia
del deseo agrandado
con que fuiste acogido,
y lleno de misterio
dormías en mis brazos!

Tu padre no creía,
-tan asombrado estaba-
que fuera realidad
la vida en un latido.
Me miraba a los ojos,
y luego te besaba,
agradecido.

Naciste con las olas,
y mi casa es el mar,
que para verte surcan,
las gentes de otras tierras,
y dejan en tu frente,
el fuego de su estrella,
y un canto, que es un barco,
o un deseo, o ambas cosas,
para la travesía larga
de tu vida y la mía.

9 comentarios:

  1. Qué buen nacimiento.

    Abrazos.

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  2. Parece que esto de ser abuelo/a es una magnífica fuente de inspiración. Cosa que yo jamás viviré y con cuya ausencia me tengo que conformar. Pero la vida quiso que ser padre, me hiciera uno y no pedazos.

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  3. Con tu poema me has hecho recordar a una estrella que iluminó nuestro firmamento, venida hace ya años, de donde el sol nace y que hoy, junto con otra nieta, alumbran todas las posibles sombras que la vida pueda depararnos.
    Un abrazo.

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  4. Un precioso poema, Ángela. Los poemas son el reflejo más puro del alma del autor. Enhorabuena

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  5. Hola, Ángela.
    Creo que es la primera vez que llego a tu blog. Navegando por este mundo virtual he quedado atrapado por este bonito poema en el cual noto la sencillez de la expresión relatando un acto tan hermoso como es el advenimiento de un hijo al mundo, sobre todo para una mujer.
    Lo que quiero destacar es el espacio que le diste al contenido utilizando la forma para que brille más la expresión. Me encantó.
    Un saludo y buena semana.
    Ariel

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  6. ¡Que bello poema nos regalas Ángela!. Gracias.

    Abrazos.

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  7. Pienso, que el nacimiento de tu nieto ha sido la fuente de inspiración de estos profundos y hermosos sentimientos; y aunque como madre que eres lo narras en primera persona, seguro estoy que en el origen de estos versos está él, tu precioso nieto.
    Gracias por compartir...siempre es un placer leerte.
    Un fuerte abrazo, Ángela.

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