30 agosto 2017

La vida... son pequeñas cosas


Hay un mundo grande que abarca el universo,  también un mundo  poco conocido, el de los humanos, y dentro de aquel y este, esa belleza de las pequeñas cosas, que tienen corazón.












No sé si alguna vez llegaré a comprender el valor de lo grande, ni la inmensidad de lo pequeño. Pero creo que las cosas hermosas con latido están más a mi alcance.



























Mi vivir diario, me permite disfrutar con lo que voy haciendo. Tengo el convencimiento de que quien da lo que tiene y sabe, puede transmitir un poco de paz o de íntima alegría, y eso, tal vez sea trasmitir algo de uno mismo.
























Son pequeñas formas, colores diminutos de un inmenso arcoíris que, con paciencia, puedo ir uniendo con puntadas escondidas, mientras las manecillas del reloj se deslizan incansables por la luz del día, mientras atraviesan el camino de la vida.











Suelo entre costuras, escuchar música o cantar alguna de las canciones que tendremos para el próximo concierto. Cuando interrumpo mi tarea y dejo mi taller, porque la vida me reclama en otra parte, sigo convencida que...

la vida... son pequeñas cosas.
















Estos pequeños bloques forman parte de otros 70 que os iré mostrando.