31 enero 2015

¿Puede ser?

Gloria Fuertes, -que jugaba con palabras y con niños, y quería comprar a plazos, una flor natural, como esas que le dan a algún escritor, alguna vez- dijo un día, que ella, había estado al borde de muchas cosas, terribles unas, maravillosas otras, muchos días, y luego...el sopor se apoderó de ella y se durmió, cuando estaba al borde de despertar o de alcanzar la fama.









Ella tenía el don de juntar palabras, contar historias y pintar sonrisas en la luna, en la cara de un niño o en el mar,  aprovechando una ola y los rayos del sol entre la espuma.










Aquí, al borde de la mesa, al borde de una regla, de un hilo, de un color, de una puntada, sobre la música de un ala, la chimenea de una casa, la gota de rocío o sobre un pétalo en flor, me encuentro al borde del día o de la noche, de mi hogar y del amor, enhebrando sueños en el carrete de la vida, para llevar lo mejor del corazón y el reto de la amistad, a los rincones del planeta enamorado del patchwork con toda su belleza.



En el difícil equilibrio de un instante, mientras el tiempo corre, el mundo gira, y el pensamiento abarca a un tiempo personas, lugares y latidos, al borde de mi misma, os siento aquí, muy cerca, en la pequeña nada mía. ¿Puede ser? Si no es así, será que estoy ahí, muy cerca de vosotros y los míos están al borde de perderme.

19 enero 2015

Crecer desde dentro

Con el trabajo aprendemos cada día.
Por eso, aunque nadie nos mande,  lo que hay que hacer hay que hacerlo.
Tenemos que subir un peldaño nuevo, por adentro. O intentarlo por lo menos. Algunos le llaman cultura, otros crecimiento interior, otros experiencia... ¿Qué importa el nombre o quién lo diga?








Parece que las plantas no crecen en alguna época del año. Pero son ellas mismas.
Apagadas o no, son una vida que está en su sitio. Aunque nadie lo vea, necesitan el milagro del silencio y hasta el humus enriquecedor en lo más hondo, para un día sorprender con toda su belleza.








Poco a poco, gota a gota, puntada a puntada, verso a verso, sin horarios, sin prisas, llegan las figuras, las formas, el tronco, las ramas, los colores. 

El indomable instinto hacia la perfección, hacia la luz,  se va concretizando, consiguiendo, concreando.







Qué tarea más callada y más hermosa, tan desinteresada y necesaria. 
Ser uno mismo al fin, en el redondo jardín, donde uno tiene su "susurro" callado, y donde pueden anidar los cantos y las aves.




11 enero 2015

Pequeños detalles.







La vida está hecha de pequeños detalles.  El mayor detalle es  el milagro de un latido. Después, el corazón lo abarca todo, en nosotros y en nuestro entorno. Por el corazón sentimos los lazos que nos unen a la fuerza que  lo atrae todo y mueve el mundo. Ahí están,  los afectos, el cariño y la voluntad con que abrimos la puerta de la luz cada mañana,




  
 
Los pequeños detalles son la forma de ir al encuentro de nosotros mismos y de los que caminan a nuestro lado, familia, amigos, vecinos, sociedad, fauna  y flora, junto con el entorno de agua, tierra, fuego y cielo.










 













Cada uno tiene su forma de vivir y crear los pequeños detalles para que se sientan bien los cercanos y también quienes están más lejos. 











 














Hay ciertos días en que experimentamos vivencias que conectan con lo mejor de nosotros y las expectativas de los demás. Son una fiesta de luz y de color. Son un regalo.








 















 Estos pequeños detalles, que van de corazón a corazón, hacen brillar los ojos, pintan sonrisas, y despiertan una sensación de bienestar y gratitud.











 













Ojalá podamos asistir a ese milagro cada día, porque cada día es un regalo. Pero es importante que lo experimentemos sea por el motivo que sea.
















 


Estas palabras, y estos detalles son mi forma de acercarme hoy a todos, agradecer lo recibido y desearos la dicha con que a veces viene cargada la amistad.