25 noviembre 2009

Homenaje a Sorolla






Enamorada de la luz, me sedujo el embrujo de Sorolla. Sus cuadros saben a sal mediterránea, a playas inmensas, y mar que se rompe y se persigue. Las figuras femeninas tienen la gracia de una época encantadora, en que podía pasearse por la playa, por el placer de rozar el agua y de tomar el sol sin agobio ni turistas. Me puse el reto de saber que podía comulgar con esa luz de los auténticos maestros. Sigo de la luz y del pintor enamorada.