02 abril 2020

Mi patio florece...




El cuidado de las primeras flores, el bizcocho para que desayune mi hijo que trabaja online, la costura de mascarillas con filtro, el peinar, acariciar y jugar con Yuki, el interactuar con personas cercanas, las videollamadas para reuniones que lo requieren, los diálogos, el amor y las risas con la familia, las comidas sabrosas, la limpieza, el silencio, los paseos por mi patio contando los pasos, y esa música, y esa página , y ese blog...


y así paso mis días...








La vida es  energía,
con momentos distintos,
pero se expresa con la belleza de todo lo que existe y acontece en cada instante, aunque a veces duela.







La vida siempre vuelve, nunca se ha ido.
Aunque parece que muere solo estaba dormida y soñaba qué ponerse para estar más bella...

Nunca pierde el tiempo, todo es vida, siempre vida, solo vida, solo belleza, incluso cuando nadie sale a contemplarla.






Y la vida en primavera evoca ese potencial que llevamos dentro.






























Y aunque estamos limitados en esta situación a disfrutarla fuera, si podemos desprendernos de lo viejo, hacer sitio a lo nuevo y florecer.