27 mayo 2026

Con luz propia




Algún día te pinté al lado de esa columna para sostener la lámpara.

Ahora, al verte, comprendo que estás llena de luz. Desde que llegaste eres como un rescoldo que calienta la casa desde un rincón e iluminas nuestra vida.

Sabes ya tantas cosas nuestras…que hasta conoces los títulos de los libros que hemos leído y leemos junto a ti. 
Seguro que te asombran nuestras tertulias y nuestras charlas de familia. 
Sabes de los juegos, las risas y el despertar de nuestros nietos.



Y pensaba, al mirarte, en personas con luz propia, que brindan palabras precisas, sonrisas cotidianas, gestos elocuentes.
Esas personas trasmiten facilidad de trato y serenidad, sendas de quietud, calma y sosiego, donde la vida se hace más sencilla y simple, donde las bellezas se descubren dentro, donde todo vibra en sutil armonía…

El calor de la luz hay que abrigarlo como se merece y no hace falta hablar para ocupar un sitio destacado entre nosotros.
Tienes un mérito enorme, porque además de prestarnos el ambiente adecuado, eres discreta.