26 octubre 2009

El encanto de los cardos






Aquí, he metido lo más dispar del mundo. Los cardos y el puchero que yo había visto a la lumbre, con troncos y rescoldo. Nadie quiere los cardos, pero están ahí. La naturaleza los regala porque son bellos y sirven para apreciar los contrastes. La belleza no es monotonía. Siempre nos sorprende y enriquece.

25 octubre 2009

Cumbres al atardecer






La naturaleza cuanto más alta, está más limpia. Algunas veces está cubierta de blancura. Otras, el viento pinta los paisajes de formas tan raras y distintas, que nunca podremos imitarle. Los árboles están ahí dejándose mecer, porque les encantan los sonidos que la brisa y el cierzo arrancan de sus ramas. Los trinos de las aves no se ven, pero hacen más profundo el bosque y el paisaje.

22 octubre 2009

Un alto en el camino







No hay razón para seguir caminando a pleno sol. Quiero hacer un alto merecido. Quiero disfrutar de la sombra, sentada, en un rincón. Voy a rimar mis íntimos latidos, poniendo en paz mis sentimientos. Tal vez encuentre de esta forma, el reposo y la luz.