el motivo y el por qué
de cada instante,
el dolor que cabe
en una estrella,
los pasos del que marcha
vacilante.
Nunca se sabe
la pena que contiene
una sonrisa,
las noches del pobre
en la chabola,
los mensajes que vienen
en la brisa.
Nunca se sabe
lo que siente el corazón
del oprimido,
el amor de los que mueren
sin palabras,
la fuerza del destino
en lo vivido.
Nunca se sabe
la ternura que contiene
una mirada,
Nunca se sabe
lo que siente el corazón
del oprimido,
el amor de los que mueren
sin palabras,
la fuerza del destino
en lo vivido.
Nunca se sabe
la ternura que contiene
una mirada,
el dolor del que se abraza
con la noche,
la plenitud que cabe
en la espera callada.
Nunca se sabe
qué le cuenta la estrella
al pajarillo,
qué le canta en las cumbres
el alba a la mañana,
que secretos se dicen
en silencio,
el pastor y la luna
en su cabaña.
la plenitud que cabe
en la espera callada.
Nunca se sabe
qué le cuenta la estrella
al pajarillo,
qué le canta en las cumbres
el alba a la mañana,
que secretos se dicen
en silencio,
el pastor y la luna
en su cabaña.
El azar y el amor
en los caminos,
el hado del misterio
en la conciencia,
el sino del destino...
¡Nunca se sabe!
en los caminos,
el hado del misterio
en la conciencia,
el sino del destino...
¡Nunca se sabe!

Bonito poema....
ResponderEliminarBesitos e bom fim de semana !
Anna
Querida amiga Ángela, un placer compartir esta mañana algo tan natural y a la vez extraordinario.
ResponderEliminarUn poema, un conjunto de palabras al desnudo que sentencian las realidades de la vida. Esas que siendo, parecen no estar. No siempre se les presta la atención debida.
Un toque más en tu larga carrera de creatividad y belleza.
Fuerte abrazo.
Ángela, este poema tuyo vuelve a esa intuición tan tuya de mirar lo invisible: la pena escondida en una sonrisa, la ternura que cabe en una mirada, el destino que se cuela en lo vivido y en lo que apenas se dice . Hay en tus versos una aceptación serena del misterio, de aquello que no se explica pero pesa, late y acompaña.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, Ángela.
Hermosísima forma de limpiar y despertar emociones oxidadas por tanta lluvia sucia que nos cae constantemente. Gracias, muchas gracias.
ResponderEliminarHermosas palabras nos traes amiga.
ResponderEliminarAbrazos.