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22 noviembre 2016

Perspectiva.


Entrar en el silencio para valorar el "ser" que somos, disfrutar del "vivir", encontrar formas, palabras y gestos, descubrir todo con un poco más de luz, puede ser una experiencia interesante. Echarse un poco atrás para ver un cuadro con más perspectiva, la utilizan los mejores artistas.




Subir algo al Blog es algo así. Poner en pantalla algo que salió de nuestras manos y vestirlo con unas palabras comprensibles y retirarse un poco, ver el conjunto y... dejar que otros lo vean. Es entregar lo que hacemos a otros ojos y otros criterios. Y es quedar al desnudo tal cual somos, tal como hemos alumbrado nuestra pequeña obra.






Hay un riesgo, pretende a veces ser espontáneo, y dejar la obra expuesta, sin calibrar los tiempos ni el lugar. Dejar públicamente lo que hemos ido construyendo poco a poco y con tanto amor en el silencio, es un reto. Pero así es la vida. Nos pasa a todos.



Hay ojos que alcanzan a ver más allá del color y la engañosa apariencia de realidad. La imaginación descubre el alma y el corazón que hicieron posible esa obra, ese trabajo.Lo esencial, sólo lo vemos por latidos en el frágil tambor de nuestro pecho.

“Hiciste la noche para el alma, cual manto regio de ilusión eterna”, dijo Unamuno.
Más allá de las últimas estrellas, más allá del límite de cualquier frontera de lo humano y lo creado, viviendo en nuestro quehacer diario, una mano de amor nos acaricia. El rostro de la vida está vuelto, en silencio, hacia la aurora.





PD. Algunos de mis últimos pequeños proyectos. Si alguien se anima a hacer los diminutos hexágonos, el lado mide medio centímetro. Un cuello de punto para este invierno y un abrigo para Mora, que llevaba tiempo pidiéndolo:)

11 febrero 2016

La sencillez de la vida

Me gusta poner mi huella en esos pasos, que van junto a los míos, cuya presencia tiene un latido especial y un aroma que no se desvanece.





Es la vida sencilla, la que pasa cada día a mi lado con pasos silenciosos y constantes, llama la atención, porque no alza la voz, y la encuentro en el campo y en el pueblo llano y tiene una historia interminable.






Esa vida singular, simple, sin artificio, que se despierta al alba, trabaja, sueña y ama, cose y canta, juega y ríe y apaga su luz, cuando el cielo abre su abanico de estrellas, me parece sencilla pero inmensa.







No me importa su oficio, ni su nombre, ni su pueblo, me gusta saber que vive y siente, siempre mira de frente, dice lo que piensa, respeta, escucha, es clara y diáfana, no engaña ni aparenta.


Cierra las puertas a los curiosos o abre las ventanas para que entre la brisa, tiende la mano y ayuda cuando puede, es acogedora y dulce, y siempre devuelve la sonrisa.







Tiene algo especial, que no se ve, pero se nota, como el aire que mueve las hojas y trae el sonido de las campanas o los trinos de los pajarillos.
Es trasparente como el agua, surge como fuego en el calor del beso y viaja alerta como el corazón de las madres velando por sus hijos.








No sé que tiene, esa vida sencilla, ligera y llana, que nos sigue como sombra, que se sienta a nuestro lado y se mueve si corremos, que presentimos a veces, y otras veces escuchamos en los espacios del alma.



Esa hermosura sencilla que descubro cada día, en cada ser que camina a mi lado por la vida, esa sencillez tan bella, esa luz que comparto aunque yo haga sombra, esa ilusión que transforma en compañeros y amigos de camino, me hace estar confiada en brazos de Dios y del destino. Me anima a disfrutar cada momento y cada situación sin complicar ni complicarme.











La vida es un regalo y mi tarea es descubrirlo y vivirlo cada instante.

Os envío mi cariño, que en Guadalajara (España), siempre lleva  dulzura, porque es la tierra de la miel.