10 febrero 2021

¡Encantada de la vida!

                                            



Pese al año que llevamos y las circunstancias en que se encuentra la mayor parte de la sociedad, tengo que decir lo que siento: ¡estoy feliz!


















Me duelen las ausencias y el no poder compartir con la familia, los amigos, tantas cosas desde hace mucho tiempo: abrazos, comidas, meriendas y risas,  confidencias, ni una escapada en libertad hemos podido hacer en este año.

Llevo haciendo, como siempre, lo que me gusta y lo que sé y me mantiene ocupada. Hubo un tiempo atrás en que, por solidaridad, pasé del patchwork a las mascarillas.











A pesar de todos los pesares, la vida se abre camino y, ¡de qué modo! Además, señala por dónde van los derroteros y el rumbo que marca a cada uno.












Sin prisa, pero sin pausa, estoy haciendo cosas que ayer no imaginaba. ¡Disfruto tanto haciéndolas!... Siempre he mirado un poco para adentro, pero ahora más. 

Trabajo, leo, vivo y sueño. Y... hasta cuento los meses, los días y las horas que  faltan, para que se abra la ventana y pueda ver el maravilloso día en que llegue Izan.








Sí. Voy a ser abuela. Y ya tiene nombre mi nieto, porque el bebé, que viene de camino, es un varón.

Podéis comprender, que sin que olvide a nadie, no pase tanto por los Blogs, ni siquiera comente, ¡estoy tan ocupada!!!.















Compartiré, en su momento, algo de lo que estoy haciendo para que lo veáis. Hoy, comparto, lo que llena el corazón, los días y los sueños de esta casa: ¡lo mejor de la vida! 


Y estos pequeños cuadros para su habitación.

Un abrazo y cuidaros, tenemos mucho que vivir y celebrar.