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24 mayo 2014

Un alto en el camino


Algo distinto del patchwork, también importante.

Hoy que se ha parado media España y parte del mundo, porque Madrid se ha ido a Lisboa a conquistar Europa…tenemos un tiempo para nosotros.

Tiene que ser algo especial. Ni ruido, ni puntadas. ¡A disfrutar también! Hay una vocación de solitario que disfruta de mucha compañía, de forma distinta del barullo y griterío. No corremos juntos, pero sí caminamos hacia un ideal que compartimos: la belleza, el arte, el infinito, la paz y la luz.

Buscamos encontrar la felicidad en la fuente donde habita: en nosotros.
Ese paraíso se goza porque no está más allá de todo, ni de todos. A veces, habla todas las lenguas y nos regala todas las melodías. Se llama amor, y a veces hijos, a veces amistad, y siempre maravillosos sueños. Tan sólo con los sueños podemos ir más lejos que con todas las riquezas. Compartidos o no, lo importante es sentirse bien y estar vivo.

Vivos por dentro y con toda la sensibilidad en cada poro de la piel. Pero sobre todo con esa chispa inigualable, bruja casi siempre, ardiendo en la pupila.


La felicidad viene con nosotros al nacer, pero se trabaja y se cosecha, se recibe y se comunica, se comparte y se reparte y crece haciendo felices a quienes tenemos al alcance de la mano o del corazón. Y es así, porque la felicidad que disfrutamos no es nuestra, como no es nuestro el sol, ni la salud, ni el mar, ni casi nada. Ni la vida.




Pero hay que gozar lo que tenemos. Todo es un regalo y los que lo sabemos tenemos que dar “gracias a la vida” que nos ha dado tanto. Nos ha dado la risa y también el llanto. Nos dió habilidades y también el pachtwork.



Gracias por estar ahí. Un abrazo con todo el encanto del silencio. ¡Qué maravilla saber que no hay distancias y el mundo es un pañuelo! ¡Un abanico que nos reconforta con solo abrir la memoria y mover el pensamiento!
                                                                                                                                                                                     Para decorar mis palabras, alguno de mis trabajos antes de que el patchwork me atrapara.








...y Mora




19 mayo 2013

Cuando escampa… una escapada


Se ha prolongado el invierno. Todos lo sabéis. 
La lluvia no quiere dejarnos. 
Todos los días hay danza de paraguas en un momento u otro.













Mi paragüero necesitaba renovarse y he pintado ese de madera con un motivo floral, un castillo y sueños en la lejanía. Y la J  de los amores de mi casa.











Para estrenarlo salí a  enseñárselo a la diosa de la fuente en el jardín. También lo puse junto a la pareja de los niños que sostienen  mis macetas florecidas. 


























Nos vamos, estamos llegando al fin de curso,  mi amiga Pilar y yo,  las dos locas por el patchwork, hemos pillado la moto y vía….








Aún no he terminado lo que voy a hacer, pero no importa -ya lo vereis- Julia nos lo ha traido y yo no me pude resistir. Todo llegará, pero un rayo de sol ha corrido una nube y… nos hemos puesto a 100…








Si es que llevamos 5 meses largos  encerradas, perdiendo los ojos entre telas y pinchazos en los dedos, y  sin salir  porque no llega de una vez la primavera… con la cantidad de proyectos que tenemos,  y con las cosas que tenemos que comprar… hay que volver a cargar las maletas, pero lejos y  brindar por nuestros sueños, que gracias a Dios no se han mojado….


Bueno y… no nos esperéis tan pronto, que os estamos acostumbrando mal, y el tiempo pasa rápido…



Si encontráis una moto cerca de vuestra casa… dejadnos pasar o arreglaros de prisa, que hay sitio, pero no podemos detenernos mucho que nos andan buscando… por no llevar los cascos. ¡Si supieran que tampoco tenemos carnet!
Un besazo y disfrutar la semana.

04 mayo 2013

Coincidencia


Seguro que es un buen día. 
Hay muchas coincidencias, tantas como madres que celebran su día, el día de la madre.

            
Yo tengo una más,¡qué alegría!, porque hoy también es el cumple de mi hijo. En realidad el día del hijo es también el día de la madre, porque nada serían si no fueran juntos. Es la belleza  del amor que crea y engrandece, por el que traspasan las fronteras de los días, los años, y les permitirá traspasar las de la vida.
            







Pero no todos los niños cumplen años el día de la madre. Tampoco  todos los años coincidimos mi hijo y yo. Seguro que ni a ellos, ni a nosotras nos importa. Una cosa es darles vida, y otra aceptar que tienen que vivir su vida.

            








Con ellos vivimos cada día y, cada instante sin ellos es un sin vivir, que va matando 24 horas, con momentos de luz y con sus noches lentas y heladoramente frías.

            





Los hijos y la juventud, no dependen de la edad, son don, enigma, capacidad, amigos, inconsciencia, desorden, locura y sueños y esperanzas, todo junto y más, y unas madres, al quite con un capote invisible, para que no les haga daño el bravo toro de la vida.
           




Hoy nos llenan de besos y detalles, y salimos a compartir la dicha de tenerlos, de saber que nos tienen, brindar por lo vivido, y también por el futuro que, es más suyo que nuestro. Porque esa es ley de vida.
             
Hoy, coincidimos, bendita coincidencia. Toca disfrutarla y dejar que orgulloso, su padre nos invite. 


Mi felicitación para todas vosotras "madres" con todo mi cariño.

15 abril 2013

Una casita y buena compañía

No hay soledad que más pese, que una casa semivacía, donde se pasean los fantasmas y también los recuerdos y las vivencias. 
No es la que yo quiero, ni la que he hecho. Esta es para mantener la puerta abierta.






Sabéis que una casa engalanada, y con flores en la puerta y las ventanas suele hablar del gusto de la mano femenina que con ellas se adelanta a dar la bienvenida a los invitados.  



Pues así es mi casa, la real y las que hago. Entornos para llegar y sentirse a gusto, el tiempo que se quiera.

Si además los pequeños detalles se materializan en figuras, junto a la casa, o en el porche o en el jardín,  también cobran vida y seguro que hablan de sus moradores. Pues que hablen y digan lo que quieran, porque los quiero libres. Libres de ir o de venir, de estar o de marchar, de hablar o de callar, de compartir o de guardar silencio en una repisa, en un rincón, en un hueco o bailando en mi mano mientras les doy forma.


Al final, va a resultar que las cosas, los objetos que creamos, que mimamos para darles forma son los que hemos querido, los escogidos entre millones, y los miramos y nos miran, y de algún modo tienen alma, tienen vida porque los hemos querido, y les hemos dicho vive, vive conmigo.




Una casa no son las cuatro paredes, ni el dinero… la casa es el lugar maravilloso en que vivimos, los seres extraordinarios con los que compartimos los días y las noches, y todo lo que en ella vamos creando y que nos alegra y la hacen confortable las 24 horas.





Sin duda, cada casa es un mundo. Un mundo que es infinitamente más que patchwork, incluso más que arte, porque en mi casa se  puede apreciar que lleva un ritmo y late. ¿No lo oís vosotras/os desde las vuestras, y aún en la distancia? Pues… escuchad… todo ese caos, y esa música y esa alegría, es el mundo de mi casa, que aquí pongo a vuestros pies, para sujetar la puerta.

Mil gracias por acercaros a hacerme una visita y saludarme.
PD Muchas me preguntáis si las figuras las he pintado yo, si. De hecho están subidas al Blog con los óleos en entradas anteriores.

17 marzo 2011

La Manzana



Me encantan las manzanas.
Una por lo menos, cada día, es saludable.
A parte de su aporte vitamínico, me recuerda la necesidad de hacer un alto en el camino.




En casa, o en el campo, respiro la belleza.
A veces lo que uno vive y desea, queda plasmado en formas, detalles, colores, y matices.


En el lugar adecuado, inspiran y dan un toque de distinción.
No van a ser todo trapos y puntadas!!!!.

14 abril 2010

Viajera







Todos somos viajeros, porque estamos en camino, no turistas.
Hacemos un alto, algunas veces, para ir más allá antes de que anochezca. El equipaje puede retrasarnos. Tan solo con los sueños podemos ir más lejos que con todas las riquezas.

14 diciembre 2009

Junto a la luz







La columna importa para sostener la lámpara. Pero tú estás llena de luz. Llegaste como regalo, precisamente en Navidad. Desde entonces eres como un rescoldo que calientas la casa desde un rincón. No hace falta hablar para ocupar un sitio destacado entre nosotros.
Sabes ya tantas cosas de nosotros, que hasta conoces los títulos de los diarios y los libros que leemos junto a ti. Seguro que te asombran nuestras tertulias y nuestras charlas de familia. Tienes un mérito enorme, porque además de prestarnos el ambiente adecuado, eres discreta.

12 diciembre 2009

Cesta de navidad





Los detalles son para las ocasiones. Como en Navidad siempre hay amigos que nos regalan con su presencia, quería responder ofreciéndoles, en bandeja o cesta adecuada, algún presente. Lo importantes siempre son los amigos, menos los regalos y el lugar en que se les ofrecen. Pero en la vida los detalles hablan de nosotros.

09 diciembre 2009

Sueños

Una mujer no duerme, cae rendida. Pero aún así,
tiene un sueño como las liebres, atentas al menor
ruido del entorno. Los niños, las comidas, el trabajo, las mil y una preocupaciones por cada uno de los suyos, y la perfección en todo, hasta en los gustos y caprichos, la mantienen en un duermevela. Las “elisas” suelen captar los momentos secretos, con la finura y la elegancia de la plasticidad bien hecha. Tan sólo es cuestión de ponerle una capa de pintura que realce la luz y la belleza. Luego, es cuestión de situarla en el lugar adecuado.

04 diciembre 2009

Percha





Nada debía ser ajeno. Por eso aproveché cuanto pude para poner en las cosas un poco de hermosura. Así hacía más nuestro, o más personal, lo que podía tocar con mis pinceles. Era como un poco de magia que sacaba del anonimato los objetos y se volvían “nuestros”.