29 marzo 2011

Colcha bebé









Colcha bebé











Las últimas puntadas, ya nerviosa, de la colcha, coinciden con la fecha, inolvidable, de su llegada en marzo 2011.

El Artista Silencioso de las caritas de los niños, no ha podido dormir haciendo horas extraordinarias, para ir poniendo esos ojos tan hermosos, esa piel de cristal y terciopelo, ese cuerpo perfecto, ese corazón que late y late y permite que todo se mueva con gracia aunque parece que se va a romper.





Esas manitas que se agarran a nuestros dedos con fuerza, como diciendo “no me dejes” o tal vez quiera decir mejor: “ya no te vas”, porque voy a ir contigo donde vayas.

Cuando tienes en tus brazos esta vida tan bella y tan pequeña, ya no puedo hablar de lo que yo quería para su cuna. No merece la pena.





Sólo quiero que me permitan contemplarla y gozar de tenerla entre nosotros.


Carla, ¡que tengas felices sueños!

17 marzo 2011

La Manzana



Me encantan las manzanas.
Una por lo menos, cada día, es saludable.
A parte de su aporte vitamínico, me recuerda la necesidad de hacer un alto en el camino.




En casa, o en el campo, respiro la belleza.
A veces lo que uno vive y desea, queda plasmado en formas, detalles, colores, y matices.


En el lugar adecuado, inspiran y dan un toque de distinción.
No van a ser todo trapos y puntadas!!!!.

16 marzo 2011

Costurero

La costurera y el costurero tienen un romance. Siempre es secreto. Pero hacen una pareja ideal, con sus altibajos, claro. A veces nos deslumbran cuando dan a luz una belleza, una obra de arte.
Al costurero no le gusta ser protagonista. Siempre está en segundo plano. Son contadas las personas que logran descubrirlo. En ese caso, como sucede aquí, sale a la luz, por la indiscreción de algún periodista, o por el gran aprecio del fotógrafo hacia la costurera.



Siempre con la recomendación de que no se rompa el secreto, ni el idilio, ni la misteriosa fecundidad.

12 marzo 2011

La gallina cocoguagua


“Hace falta de todo para hacer un mundo”, dicen los sabios. Y en una casa se necesita de todo un poco, porque nuestro hogar es “nuestro pequeño mundo”. Lo principal es la corriente de cariño que fluye de unos a otros de los seres que conforman la familia. Cada uno saca lo mejor de sí para hacer felices a los otros, y para hacerles la vida más confortable.


Aquí vemos una gallina con polluelos.
Es una forma de llamar al orden.
Hay una clave femenina que da a la casa
la luz de la limpieza, la utilidad del orden
para cada cosa.

Esta bolsa, abierta por arriba y por la base, es un contenedor de bolsas de plástico. Llegan a casa con las compras, y se van acumulando. Pueden ser útiles de nuevo. Basta con tirar de ellas y sacarlas.

11 marzo 2011

Nereia



Cuando se quiere mucho, la imaginación se pone en marcha, e inventa locuras en forma de detalles. Lo importante es saber que ese detalle puede ser un primor para un momento especial. El dinero pone muchos caprichos al alcance de la gente. Pero el corazón inventa los mejores regalos, los que nadie puede comprar porque son únicos. Con arte, paciencia y puntadas, se puede vestir de maravilla una pequeña dama, para su primer banquete de potitos. O su habitación.


Dicen que la madre de la niña no quiere ponerle este babero, que lo va a enmarcar y colgarlo en su habitación. ¿Es posible? Pues claro.
El cariño decide siempre en libertad.

03 marzo 2011

Para Elena


Hay algo superior a que te regalen algo, que la persona que te lo regala lo haya hecho ella misma, pensando en ti. Además de una sorpresa, es un detalle. Pone en evidencia las dotes de observación de quien te aprecia, porque sabe escoger precisamente lo que no esperabas, y te gusta.
La contrapartida es precisamente apreciar y agradecer la ilusión con que esa persona extraordinaria ha hecho ese detalle, para hacerte feliz.
La vida que es el mayor regalo está hecha de ingenio y de esas muestras de aprecio y de cariño.

23 enero 2011

LA COMUNICACIÓN Y SUS COSTURAS


Hoy se puede uno comunicar en la distancia, larga o corta. Tener a todos los amigos al alcance de la mano, es el progreso.

  Poder compartir con ellos todo lo que queremos sólo con apretar un nombre o un número de la agenda, más que una maravilla es, casi un milagro.
Antes, todo se hacía por hilos telefónicos.
Hoy los inalámbricos han ganado la batalla. Son un pequeño tesoro. Hay que personalizarlos, guardarlos, mimarlos casi. Yo he intentado que los míos sepan que son especiales.

04 enero 2011

CARLA

He escuchado la llamada del deseo de que vengas. La he escuchado en sus móviles. Los móviles de tus padres tenían la risa de un bebé para anunciar la llamada. Era una forma de decir que te estaban esperando.
Pero no solo ellos, toda la familia.

Porque antes de saber que te habías puesto en camino, ya te había comprado Ana, el primer abrigo.
Aprovecharon una comida de familia,
para hacer tus papás el anuncio oficial,
que todos aplaudimos y brindamos con champagne.


Cuando llegó la ecografía y pudieron oír los latidos de tu potente corazón, quedaron mudos de asombro y de alegría. Por fin, un día, pudieron ver tu cara en 4 D. Su corazón estallaba de alegría y de orgullo. Y nos comentaban que tu padre era un privilegiado al hablarte muy cerquita y poder aproximar su cara al vientre en que tu mamá te tiene.
Cuando han recibido éste babero con tu nombre, era ya Navidad. Se han alegrado no sólo al ver tu nombre sino también porque entramos en el nuevo año y ya te falta muy poco para nacer, Carla. ¡Qué alegría!

02 enero 2011

RECICLAR O TRANSFORMAR


También se puede transformar algo,
o darle un toque personal
a cualquier prenda.
Puede parecer no sólo nuevo,
sino distinto

Cuatro trapos aquí o allá,
como en el parchís sólo hace falta ir de oca en oca
y poner lo que quieres o lo que te toca,
y olvida la monotonía o la uniformidad,
y encima el vestido
y su dueña recobran alegría.


De eso se trata.

04 diciembre 2010

MI SEGUNDO BOLSO






 La puerta de mi casa, es particular. No tiene cerradura. Se abre simplemente con rozar el pomo. Bueno, como ves se trata de una simpática mariquita o mariquitilla, que se ha posado allí para dar la bienvenida a una casa encantada.





Ante la puerta está la niña que trae flores a sus amigos. Su mamá le ha hecho los guantes con la tela que sobró de su gorrito. Hace frío. Tiene un calzado especial para la nieve. El ramo de flores esta arrancado del jardín maravilloso de la imaginación. El vestido para la ocasión, y el delantal, puntada a puntada, con chaleco y todo, es un invento lleno de ternura y detalles.




Con la niña viene su perrito. Son inseparables. Incluso lleva, por si se perdiera una medalla fácilmente reconocible. Dentro de ella se pueden encontrar todos sus datos, con las necesidades de juegos y comidas. También alguna indicación sobre sus dueños. Como si estuviera sembrado, pequeñas flores dan un toque de luz al camino.





Parece que los moradores de esta mansión son especiales. Tienen abierta la ventana, y después de sacudirla bien, porque no les gusta la suciedad, han dejado una alfombra en el alfeizar de la ventana.

 Un gato vigila o toma el sol apoyado en ella. Se nota el entramado de los hilos de esta alfombra oriental tejida a mano.







Dibujos de telas en ventanas y cortinas, dan un aire señorial, con cierto lujo a la mansión nórdica. No son simples visillos, porque hay luz suficiente en la estancia. Puede estar encantada la casa a juzgar por la fachada.



Una jardinera, en la ventana de al lado, está sembrada de plantas florecidas y olorosas. Se puede deducir el aroma y el encanto porque en ellas se ha posado, parea libar, una abeja laboriosa. Puntos todos y más puntos, o infinitos detalles de buen gusto.









Bajo la ventana de la alfombra, otra jardinera exterior, luce abundancia de flores con coles vivos, que destacan sobre la pared de una blancura pálida. Si hay flores en la puerta, tiene que haber alegría en casa. Son detalles de mujer que no pueden pasar inadvertidos. Ni los insectos dejan de llegar donde encuentran vida.






Un detalle que puede pasar oculto, por estar en el lado opuesto a la fachada. Una maceta minimiza la unión del arranque de un tirante. Tres flores abiertas han brotado y como girasoles brillan hacia la luz.







Esta es la casa en que yo llevo los sueños. Poco a poco han ido encajando, trapos, lazos, macetas y flores, con la vida que un niña representa. Para que nada se rompa, ni siquiera la magia y para que nada choque lleva el acolchado y la suavidad del tiempo y del cariño.